Ellos nos conducen

Ellos nos conducen
El Libertador y el Restaurador

domingo, 9 de julio de 2017

LA REALIDAD DE LA DEPENDENCIA


EL LUCERO
Pensamiento Nacional

JULIO 2017


LA REALIDAD DE LA DEPENDENCIA


            La Argentina desde antaño se encuentra sometida por sutiles y funestas abstracciones que, de generación en generación, han producido una obnubilación en el razonamiento de los argentinos que ha logrado derrotar, hasta ahora, a una Nación que en excepcionales períodos de su historia ha demostrado ser una Patria pujante, firme y poderosa.  Pero lamentablemente no tardó en emerger esa mentalidad decadente y resentida que llevó a la autodestrucción de lo que pudo haber sido una potencia mundial.
            Así como en una época los cañones ideológicos se esforzaban en demoler la obra y la memoria del Restaurador Juan Manuel de Rosas (defensor de la Soberanía Nacional, reconocido por el Libertador Gral. San Martín al legarle su sable); ahora se trata del Gral. Perón (“todo” lo malo que le pasa al país es culpa de Perón, el peronismo o de los autodenominados “peronistas”), que en sus gobiernos la Argentina alcanzó un grado de desarrollo y progreso que eran ejemplo en el mundo, sin contraer deuda externa, como sí hicieron sin excepción TODOS los gobiernos; han destruido a un partido político que utiliza su foto hasta el hartazgo fetichista, pero que sus dirigentes no siguieron ni siguen ni por lejos la doctrina política que logró la Justicia Social en la Argentina; intentan por todos los medios desprestigiarlo con frivolidades, desmerecer su obra, han mutilado su cadáver, etc.   No hacen otra cosa que cumplir el mandato de Winston Churchill: “….no hay que darle cuartel (a Perón) ni después de muerto”.
            Y sucede que los símbolos que fueron la vanguardia de nuestra Independencia, que guiaron con su fulgurante presencia el camino hacia la Libertad, ahora ocultan bajo su sombra a una Patria derrotada, que mientras sostiene sus símbolos con manos agonizantes, a sus espaldas la desangran y la esclavizan.
            Un ejemplo de ello, fue en los comienzos de este siglo, cuando por ley 25.636 (agosto de 2002) ordena que todas las radiodifusoras y cadenas de televisión nacionales….comiencen sus emisiones con la transmisión del Himno Nacional Argentino (art. 1), a partir de las cero horas del nuevo día para aquéllas difusoras que operan en forma continuada (art. 2).  Hasta ahí, es loable y correcto, pero unos meses antes, en mayo de ese año, se derogó la ley de subversión económica, por expreso pedido del FMI, tal como lo refleja la crónica periodística: “El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, afirmó esta noche que "el Gobierno no vive la derogación de la Ley de Subversión Económica como un triunfo futbolístico, sino como uno de los puntos que debía cumplirse" para cerrar un pacto con el Fondo Monetario Internacional (FMI)” (http://www.lanacion.com.ar/400910-el-senado-derogo-la-ley-de-subversion-economica).  Clarísimo el ejemplo de la funesta realidad de la dependencia, que nuestros símbolos patrios se terminan convirtiendo en los oropeles del sojuzgamiento.
            Como siempre la dependencia se asienta sobre las “crisis”, porque nuestra desgracia es su pedestal, en donde se vale para atizar las medidas y/o  decisiones de gobierno contra los intereses nacionales; SIEMPRE se tratará de menos industria, menos trabajo, mas pobreza, mas miseria, porque somos ese “inquilino” que molesta.  Por el fruto se los conoce, los gobiernos de la dependencia actúan como enemigos del Pueblo con mas impuestos para los que trabajan y mas garantías para los que nos saquean sistemáticamente todos los días.
            En la actualidad ese proceso sigue ejecutándose sin descanso; mientras se realizan desfiles militares queriendo mostrar una especie de “cambio de actitud” para con las FF.AA., éstas son objeto de un salvaje y humillante ajuste (insignificante en términos financieros para el presupuesto de un país), lo que desmiente esa errónea percepción con la contundencia de los hechos; o se nos endeuda por 100 años (como si ya no lo hubiéramos estado) colocando de fondo una gigantografia de la bandera nacional.  Años atrás, el denominado “Fondo del Bicentenario”, cuyo pomposo nombre podría haber inducido a una mente ingenua que se trataba de un fondo especial que, conmemorando el Bicentenario de la Revolución de Mayo, se destinase para las siempre necesitadas y sensibles áreas de salud y educación, en realidad no, sólo se trató de un fondo para seguir pagando la eterna deuda externa, ilegal, ilegítima y fraudulenta.  Mientras se declaraba fanfarronamente que el superávit era histórico, se aprecia hoy que el empobrecimiento y la decadencia argentina NUNCA SE INTERRUMPIÓ.
            El presidente Perón decía que la “UNICA VERDAD ES LA REALIDAD” y el Gral. Quiroga: “….ante la posteridad, sólo los hechos hablan, y puedo invocarlos con confianza”.  Por ello se declaró la Independencia Económica aquél 9 de julio de 1947, porque se gobierna sobre REALIDADES en las que se actúa con HECHOS.
            La Argentina de esa época tenía un gobierno que fue el UNICO en trazar políticas de Estado en materia económica, financiera, social, educativa, sanitaria, de defensa, etc; lejos de los gobiernos recientes de la Argentina donde se enseñorea la ineptitud, la traición y la improvisación.  La única realidad actual de la Argentina es la DEUDA EXTERNA, que de mas está de decir, es filosófica y políticamente CONTRARIA A LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA declarada hace 70 años.  Los gobiernos del Régimen celebran con pompa y un patriotismo vacio y simulado una “Independencia” que ya ni siquiera es política, pues se encuentra seriamente condicionada por carecer el Estado de una Conducción Política con VOLUNTAD y CAPACIDAD de instrumentar los medios que materialicen la SOBERANÍA DE LA NACIÓN ARGENTINA.  Para este objetivo, el Gral. Perón formuló en su tercer presidencia el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, que dotaría a la Argentina de una estructura verdaderamente REPUBLICANA, y no un país devastado como tenemos hoy, cuyos poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) son notoriamente ineficientes; cuyos tres órdenes de gobierno (nacional, provincial y municipal) son muchas veces absolutamente incapaces de articular soluciones concretas a la sociedad; con una crisis de representatividad tal, que motiva que el Pueblo, o es indiferente o de debe recurrir a la acción directa para ser siquiera escuchado.
            La Argentina comenzó muy mal este siglo XXI, retrocediendo en cuestiones que se pensaban resueltas o encaminadas, discutiendo perogrulladas o hundiéndose en trivialidades que se creían superadas y enfrentamientos inútiles entre fatuos.
            Los males y calamidades que padece el Pueblo de la Nación Argentina, no son hechos de la naturaleza, o inevitables, son todas producto de la impericia, negligencia, ineptitud y estulticia por parte del sector político y dirigencial que gusta de las veleidades del poder, pero le huyen a la RESPONSABILIDAD y al TRABAJO.
“Con los dirigentes a la cabeza, o con la cabeza de los dirigentes”.

jueves, 10 de noviembre de 2016

BICENTENARIO 1816 -- 2016

EL LUCERO

Pensamiento Nacional

EL MAL DE LA DEPENDENCIA

            La dependencia es la pérdida de Señorío, de Dominio sobre lo propio, es por ello, que se vive en una “mediocridad” de SER, pues no puede alcanzarse la plenitud de su desenvolvimiento.  Hay un poder por encima de la Nación Argentina que hace sentir su peso no permitiéndole alcanzar los máximos niveles de prosperidad y abundancia que debería gozar en función de los frutos y productos que la pródiga naturaleza le brinda, y que hace que el trabajo del Pueblo no redunde totalmente en su beneficio.
            En la lucha secular por la Independencia, el Pueblo de la Nación Argentina no siempre ha tenido gobiernos que hayan sabido conducirla a un destino de grandeza; algunos han realizado acciones y decisiones aisladas acertadas pero sin visión estratégica ni nacional.  Es por ello que en cada época el concepto de INDEPENDENCIA ha requerido ser instrumentado, interpretado y aplicado con algunas diferencias; y ello sólo algunos pocos gobiernos han sabido y podido interpretar dicho concepto y hacerlo coincidir con ese momento histórico dado.  De esa manera, intentar reconstruir la geopolítica del Río de la Plata, restablecer la Unión Nacional de agresiones militares, políticas y económicas, se llamó “SANTA FEDERACIÓN” durante el gobierno del Restaurador Gral. Juan Manuel de Rosas; luego durante el gobierno del Dr. Hipólito Yrigoyen (que casualmente asumió en el año del Centenario de la Independencia), a la defensa del orden cívico en la política, a una diplomacia auténticamente argentina que hallaría en la solidaridad hispanoamericana su principal baluarte, al robustecimiento moral en la cosa pública y en las instituciones de la República y a políticas sociales de las mas variada índole, se las llamaría la “REPARACIÓN”.  Posteriormente, y a partir del 4 de junio de 1943 y con mayor vigor desde el 4 de junio de 1946, la JUSTICIA SOCIAL sería el eje principal en torno del cual se trazarían las políticas de Estado mas trascendentales de la Nación; para ello fue fundamental la “Declaración de la Independencia Económica” el 9 de julio de 1947: “…. para reafirmar el propósito del pueblo argentino de consumar su emancipación económica de los poderes capitalistas foráneos que han ejercido su tutela, control y dominio, bajo las formas de hegemonías económicas condenables y de las que en el país pudieran estar a ellos vinculados. A tal fin los firmantes, en representación del pueblo de la Nación, comprometen las energías de su patriotismo, y la pureza de sus intenciones en la tarea de movilizar las inmensas fuerzas productivas nacionales y concertar los términos de una verdadera política para que en el comercio internacional tengan base de discusión, negociación y comercialización los productos de trabajo argentino, y quede de tal modo garantizada para la República la suerte económica de su presente y su porvenir. Así lo entienden y así lo quieren, a fin de que el pueblo que los produce y elabora y los pueblos de la tierra que los consumen puedan encontrar un nivel de prosperidad y bienestar más alto que los alcanzados en ninguna época anterior y superiores a los que puedan anotarse en el presente. Por ello, reafirman la voluntad de ser económicamente libres como hace ciento treinta años proclamaron ser políticamente independientes….”( Fragmento); todo ello se consumaría con la Constitución Nacional de 1949, que consagraría  en su preámbulo “la irrevocable decisión de constituir una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”; prescribiendo en su Capítulo III  los “Derechos del trabajador, de la familia, de la ancianidad y de la educación y la cultura”; y en su artículo 40 protegía la riqueza nacional expresando: “Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias.
Los servicios públicos pertenecen originariamente al Estado, y bajo ningún concepto podrán ser enajenados o concedidos para su explotación. Los que se hallaran en poder de particulares serán transferidos al Estado, mediante compra o expropiación con indemnización previa, cuando una ley nacional lo determine”.  Era una  Constitución a la altura de un país que se extiende desde el polo sur hasta un poco mas allá del trópico de Capricornio, desde las nieves eternas de los Andes hasta el inmenso Mar Argentino.  
La labor de estadista del Gral. Juan Perón desplegaría en el MODELO ARGENTINO PARA EL PROYECTO NACIONAL, toda la experiencia de uno de los políticos mas importantes del siglo XX donde, además de lo ya realizado en sus primeros gobiernos, agregaría la optimización y perfeccionamiento de las instituciones mejorando su representatividad, para lograr que éstas sean cada vez mas auténticas y útiles para el Bien Común.
Las armas con las que la dependencia zahiere al Pueblo de la Nación Argentina son las endémicas crisis político-económicas que siempre dejan tras de si un panorama peor que antes de comenzar; la marginalidad, mezcla perversa de pobreza, violencia y carencia absoluta de cultura y educación; y un menoscabo progresivo de la Soberanía Nacional, que retroalimenta las anteriores, producido principalmente por una nefanda legislación (Tratados de Promoción y Protección recíproca de Inversiones -- TPPI) que permite saquear nuestras riquezas naturales y recursos humanos a cambio de centavos (en el mejor de los casos) y por una pseudopolítica de Estado, perversa y cuidadosamente instrumentada por intereses extraños a la Nación, tendiente al desmantelamiento hasta casi su desaparición de nuestras FF.AA.; éste plan se lleva delante de la manera mas ominosa posible para deleite del enemigo vencedor de la guerra de 1982, por ejemplo, la venta como chatarra del portaaviones ARA “25 DE MAYO” (hoy operativo bajo el pabellón de la India); el abandono vejatorio del ARA “Santísima Trinidad”; la situación terminal de la Fuerza Aérea Argentina (el emblemático edificio “Cóndor” con riesgo de derrumbe, el edificio “Alas” con problemas de mantenimiento, al personal que de la Fuerza que desempeña sus funciones en el primero, por cuestiones de presupuesto, las privan del almuerzo, etc); en fin, sólo para dar ejemplos, pues da la “casualidad” que todos los elementos antedichos fueron protagonistas emblemáticos en la guerra de Malvinas y le han asestado a los británicos una de las mas grandes palizas del siglo XX.
            Un ominoso eslabón que subyuga a la Nación Argentina en la dependencia, es la DEUDA EXTERNA, ya que en función del cumplimiento de la misma, se la ha desangrado financieramente  sumergiéndola en una escandalosa miseria, habiendo hambre en la tierra de la abundancia.  Cada gobierno desde hace 40 años, ha creado un cierto estado de cosas de modo que el siguiente gobierno diera el “golpe de gracia” y afianzase así, la DEPENDENCIA; por ejemplo, en lo referido a las empresas del Estado (Ferrocarriles, Correo y Telecomunicaciones, YPF, etc), durante el Proceso de Reorganización Nacional se las ha endeudado muy por encima de sus posibilidades y sin ninguna necesidad, como es el caso de YPF, demostrado por el patriota Alejandro Olmos en su libro “La Deuda Externa”.  A la par de dicho endeudamiento se le sumó la “negligente” falta de mantenimiento y desidia programada, todo ello con los años, permitió que otro gobierno, las privatizase con el argumento que “daban pérdidas”, lo cual en parte era cierto, pero no era la solución que consultaba el INTERÉS NACIONAL; en el caso de ELMA, el espíritu de entrega y traición a la Patria no pudo ser mas evidente, ya que no era deficitaria y era fundamental para el Comercio Exterior y la capitalización del País.
Tomando casos mas actuales, los recientes ajustes, que devinieron en aumentos de tarifas de algunos servicios públicos, son mostrados como “razonables” (como lo fueron en su momento las privatizaciones) pero que es una situación artificial (hoy se le dice “burbuja”) creada por el gobierno anterior.  La tristemente célebre crisis del 2001 le estalló a un gobierno que llevaba sólo dos años en el poder, pero originada diez años antes con otro gobierno.  Lo que queremos graficar y poner en evidencia, es la astuta manipulación política, social y económica de la DEPENDENCIA, para que la postración y el sometimiento colonialista parezca a los ojos de la opinión pública como sucesos inevitables y/o fatalidades del destino, o como simples “crisis” y sus “buenas rachas”; baste recordar, que todos los gobiernos recientes, tuvieron su “veranito económico” y luego una estrepitosa crisis que provoca caída del poder adquisitivo, desocupación, déficits crónicos, endeudamiento, etc, y luego de cada uno de esos “ciclos” (plata dulce, plan Austral, “Primer mundo”, “Década Ganada”) va quedando un resto , cada vez mayor, estructural de argentinos condenados a vivir en la indigencia, con muy escasas probabilidades de recuperarse; se engañan quienes crean que pueden vivir bien en una pseudocolonia, por eso el Gral. Perón expresó “es muy difícil que un hombre pueda realizarse en una comunidad que no se realiza”.

domingo, 1 de noviembre de 2015

EL LUCERO -- OCTUBRE 2015


17 DE OCTUBRE: DÍA DEL TRABAJADOR ARGENTINO

            El fasto glorioso del 17 de octubre de 1945, hay que analizarlo en el contexto del gobierno de ese entonces.
            El 4 de junio de 1943, las FF.AA. tomaron el poder en la Argentina, el poder que ya estaba ausente en un gobierno que perteneció a lo que se denominó “década infame” (1930-45), donde prevalecía el fraude electoral, y la corrupción moral y política (asesinato del senador Bordabehere intentando asesinar al senador Lisandro De La Torre, escándalos de las tierras del Palomar, la CHADE, Pacto Roca-Runciman, etc).  Los objetivos de la Revolución del 4 de junio se enunciaron clara y sucintamente en su proclama: “En lo más íntimo y puro de las conciencias argentinas pesa una honda y angustiosa inquietud, ante la evidente convicción de que la corrupción moral se ha entronizado en los ámbitos del país como un sistema.
            El capital usurario impone sus beneficios con detrimento de los intereses financieros de la Nación, bajo el amparo de poderosas influencias de encumbrados políticos argentinos, impidiendo su resurgimiento económico.
            El comunismo amenaza sentar sus reales en un país pletórico de posibilidades, por ausencia de previsiones sociales.
            La justicia ha perdido su alta autoridad moral que debe ser inmarcesible.
            Las instituciones armadas están descreídas y la defensa nacional negligentemente imprevista.
            La educación de la niñez y la ilustración de la juventud, sin respeto a Dios ni amor a la Patria.” (Fragmento de la Proclama revolucionaria del 4 de junio de 1943).
            El 4 de junio de 1943 no fue un cuartelazo de trasnochados ni logistas, fue un acto soberano para preservar al Pueblo de la Nación Argentina, y que mejor para lograr ese loable objetivo que RESTAURARLO SOCIALMENTE.  Cabe citar como ejemplo: Decreto N° 2.669/43:  Reglamentación de la constitución, organización y funcionamiento de las Asociaciones Profesionales; Decreto N° 28.169/44:  Estatuto del Peón; Decreto N° 11.157: Creación de la Administración Nacional de Vivienda; Decreto N° 23.852/45: Régimen Legal de las Asociaciones Profesionales de Trabajadores; Decreto N° 33.302/45:  Establece la obligación de todo empleador de aplicar a sus empleados y obreros el salario mínimo, vital y móvil y salarios básicos y sueldo anual complementario.  Bonificaciones y despidos; Decreto N° 33.303/45: Creación del Instituto Nacional de Remuneraciones; Decreto N° 3.750/46: Estatuto del Tambero Mediero, entre otros.
            Es el año de 1945 uno de los mas trascendentales para la historia de la Patria, donde el Pueblo de la Nación Argentina reasume el protagonismo de su Historia, marcando el ritmo de su porvenir.  Se colocó al trabajador en el centro de la política económica, convirtiéndose en el protagonista del desarrollo nacional, junto al soldado, y no alimentando ni creando resentimiento proletario.  De esa manera, teníamos la Argentina de la abundancia, no de la miseria, soberana, no rematada, en fin, una Argentina donde todos ganan y todos ocupan su rol social, sin lugar para la destructora usura ni la ruin decadencia social.
            El 17 de octubre de 1945 se produce un punto de inflexión en los trabajadores y en el sindicalismo argentino, dándole el necesario impulso a un gobierno que continuaría al año siguiente bajo otras formas, para continuar la capitalización del Estado Nacional y el robustecimiento de los trabajadores, la industria y las FF.AA., la Argentina de la “Unión y Libertad” era una contundente realidad.   A la nefasta “lucha de clases”, se le opuso unos de los mas característicos apotegmas del Justicialismo:  “Para el Justicialismo sólo hay una clase de hombres, los que trabajan” y “gobernar es crea trabajo”;  a la gregaria “conciencia de clase”, los mismos trabajadores impusieron su conciencia nacional, pues demostraron comprender cabalmente la encrucijada por la que transitaban al estar varios pasos adelante de un sistema político, económico y social obsoleto y decadente, con partidos políticos que sólo regenteaban colonialismo, y con sindicatos que se estaban convirtiendo en peligrosos focos de divulgación y propaganda de ideologías extrañas  a la identidad nacional.  El sindicalismo deja de ver al Estado como un enemigo, para coadyuvar con su fuerza de trabajo a la consecución del Bien Común de la Nación.  Ilustra el particular fragmentos de discursos del entonces Cnel. Juan Perón:  "El trabajo, después del hogar y la escuela, es un insustituible moldeador del carácter de los individuos y según sean éstos, así serán los hábitos y costumbres colectivos, forjadores inseparables de la tradición nacional" (Palabras transmitidas por la Red Argentina de Radiodifusión, el 2 de diciembre de 1943).  "Luchamos para que el trabajo sea considerado con la dignidad que merece, para que todos sintamos el deseo y el impulso de honrarnos trabajando y para que nadie que esté en condiciones de trabajar, viva sólo para consumir"(Manifiesto a los trabajadores, del 1° de mayo de 1944).
            Es por ello, que el Día del Trabajador, se debe celebrar el 17 de octubre, y denominarse “Día del Trabajador Argentino”; conmemorarlo el 1 de mayo en base a un acontecimiento sucedido en EE.UU. (Huelga y asesinatos de trabajadores de Chicago en 1886), y que ni siquiera se celebra ese día en dicho país, es un absurdo total.

            A partir del 17 de octubre de 1945 el DESTINO DE LOS TRABAJADORES ARGENTINOS Y EL DE LA PATRIA ES EL MISMO.

miércoles, 27 de mayo de 2015

INDUSTRIA Y SOBERANÍA


 

EL      LUCERO

Pensamiento Nacional

MAYO 2015

*** 2005 -- 10 ° Aniversario -- 2015***


(SIN) INDUSTRIA ARGENTINA II
 
                                                    Las relaciones carnales con China

            Anteriormente habíamos señalado cómo nuestro vecino Brasil, con compromiso político y respaldo financiero, apoya a sus empresas a que se expandan por el mundo, aprovechando la célebre “globalización”, utilizándola con inteligencia para promover su desarrollo; y el contraste con nosotros, que dicho fenómeno sólo significó un ruinoso proceso de desindustrialización y extranjerización de nuestra economía, junto a concesiones irresponsables e imprudentes de ventajas-privilegios (Tratados de promoción y protección de Inversiones, TPPI), sin ninguna clase de contrapartida por parte de sus beneficiarios.

            Como si esas prerrogativas no hubieran sido lo suficientemente perjudiciales, se firman los acuerdos con China, que, a mas de las innúmeras y obvias asimetrías con ese país, se realizan en un contexto financiero y económico muy delicado para la Argentina.  Dichos acuerdos son firmados en el peor momento para la Argentina, teniendo en cuenta que es en el momento en que China acelera su expansión económico-financiera.

            “En 2013, el volumen comercial total China-América Latina alcanzó los 275.000 millones de dólares.  Y se estima que esta cifra se duplicará al finalizar esta década.  En los próximos diez años, China invertirá 250.000 millones de dólares en América Latina” (Le Monde Diplomatique, “China, potencia financiera”, pág. 15).   Por supuesto, que el término “inversión” o “volumen comercial”, son harto ambiguos e imprecisos, ya que influirá mucho la situación interna de cada país.   Mientras el Banco Central se vacía y la inflación aumenta sin parar, China, según “Bloomberg estima que, desde el informe oficial que difundió China en abril de 2009, las reservas de oro en su banco central pueden haberse duplicado, hasta 3.510 toneladas. Esto haría de China el 2do. mayor tenedor de oro, detrás de USA, con 8.133.5 toneladas.  Sin embargo, Alasdair Macleod, jefe de investigación de GoldMoney, afirma que esa estimación es magra, y que China podría haber acumulado fácilmente hasta 25.000 toneladas de oro entre 1982 y 2003. Es decir que sus reservas de oro ya podrían haber superado los 30.000 toneladas”,(Fuente: http://www.urgente24.com/240205-oro-los-mercados-hablan-de-la-estrategia-de-china-contra-el-dolar).

            Los acuerdos con el gigante asiático, tan amplios y abarcando todo tipo de actividades, presentan un panorama sombrío para la industria nacional; baste señalar tres ejemplos para ello:

En primer lugar, la famosa represa Kirchner-Cepernic, financiada por la China Development Bank Corporation, Industrial and Commercial Bank of China Limited y Bank of China Limited, o sea, otra deuda mas, y también un despropósito, porque durante 26 años, la ley 23.681 (10/07/89), se cobra el  6‰ en todas las facturas de energía eléctrica de todo el país, justamente para financiar obras como esas, pues así lo prescribe el artículo  3º:  “El producto total de recargo fijado por el artículo 1º se destinará a la Empresa Servicios Públicos Sociedad del Estado de la provincia de Santa Cruz, con el objeto de realizar inversiones en los sectores eléctricos y reducir el nivel de las tarifas aplicadas a los usuarios de electricidad que sean servidos directamente por la mencionada Empresa, a los efectos de que las tarifas tiendan a alcanzar los niveles promedios del resto del país”.  Sólo recién cuando se termine la represa, y una vez lograda la interconexión de la provincia de Santa Cruz con el resto del país, ese recargo en la facturas de energía eléctrica desaparecerá, pero ¿Cuánto tiempo se va a estar pagando el financiamiento chino?

            En segundo lugar, el plan “CHINA 2025” (lo que es igual a Desocupación y miseria argentina 2025), que comprende un plan decenal, al que “ le sucederán otros dos para convertir a China en una potencia mundial manufacturera para 2049, cuando se celebre el centenario de la fundación de la República Popular China.  Se han identificado nueve áreas prioritarias: mejora de la innovación manufacturera, integración de las tecnologías de la información e industria, fomento de las marcas chinas, refuerzo de la fabricación amigable con el medio ambiente, promoción de avances en diez sectores claves, progreso en la reestructuración del sector de la manufactura, apoyo a la producción orientada a servicios e industrias de servicios vinculadas con la manufactura, e internacionalización de la producción” (Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2015/0519/c31621-8894543.html); además  la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, creó una subsidiaria de la Corporación China de Inversión, para financiar a empresas chinas que trabajen en el extranjero (igual a lo que hace el BNDES de Brasil con sus empresas), que podría alcanzar los US$ 40.000 millones.

 "No vamos a limitarnos a vender productos en el extranjero, sino que exportaremos nuestra industria como un todo y al mismo tiempo ayudaremos a esos países a establecer un sistema industrial más completo con capacidad manufacturera", explicó el responsable del departamento de inversión extranjera en la Comisión, Gu Dawei (Fuente: http://www.urgente24.com/240333-china-subsidiara-a-empresas-para-que-produzcan-fuera-de-sus-fronteras).  El motivo que lleva a China es su exceso de capacidad de algunos de sus sectores de la industria, para ellos es un gran negocio, pero para nosotros no, basta recordar adónde nos llevó el exceso de “petrodólares” en la década del ´70, que se transformó en el entramado fraudulento e ilegal de la  deuda externa.

            Mencionamos tres ejemplos, el último es el peor y el mas patético, los uniformes del Ejército Argentino (o de lo que queda de él) son “made in China”, con un costo de US$ 15, 8 millones de dólares se adquirieron dos modelos de uniforme “el UCAM (Uniforme de Combate Argentino Multicamuflaje) y al modelo UCAS (Uniforme de Combate Argentino Selva)…La tela utilizada es una mezcla de algodón y nylon, conocida como Nyco, que fortalece las propiedades de ambas fibras”(Fuente: http://www.ejercito.mil.ar/sitio/noticias/noticia.asp?Id=1337), la indumentaria es algo muy básico,  nos podríamos preguntar ¿no podía hacer eso cualquiera de las cientos de empresas textiles de nuestro país? ¿acaso no cae en saco roto cualquier homenaje que se realice a nuestros próceres o celebraciones de fechas patrias si  su uniforme es importado?.  Ya que se homenajea al Gral. San Martín, recordemos una frase suya que viene al caso:  “La guerra se la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar; cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con las bayetitas que nos trabajan nuestras mujeres y si no, andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios. Seamos libres y lo demás no importa nada.”(Proclama del 19 de julio de 1819).

            El perjuicio que podría provocar a nuestra ya exangüe industria, hace que sean anecdóticas y ridículas las críticas y denuestos que se dirigieran hacia el ALCA en el año 2005. 

La cuestión de fondo es que son las mismas banderas del “libre cambio” de Mitre con la que según él volvían los soldados de la guerra de la Triple Alianza, es el mismo colonialismo del Tratado Roca-Runciman, del sometimiento al FMI, de la claudicación ante el pirata británico en los Tratados de 1990, es el desmantelamiento y desguace del Estado y de nuestras FF.AA., y ahora todo este furioso y carnavalesco cotillón patriotero de acción psicológica y perversa manipulación de masas, seguramente pergeñada por oscuros ideólogos para terminar por destruir lo único que no se puede ni derogar, ni privatizar ni ser “made in China”: EL PUEBLO ARGENTINO.

           

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 2 de mayo de 2015

INDUSTRIA Y SOBERANÍA


EL      LUCERO

Pensamiento Nacional
 

*** 2005 -- 10 ° Aniversario -- 2015***


(SIN) INDUSTRIA ARGENTINA

 
            La industria es un factor de innegable e insustituible valor para la existencia soberana de una Nación, es una cuestión que excede lo meramente económico.  Tal es así, que se puede saber el estado político de una Nación según su grado de industrialización.  En nuestro País, el retroceso y extranjerización de la industria nacional es por demás alarmante.

            Desde el 24 de marzo de 1976 hasta el 10 de diciembre de 1983, se cerraron 18.000 industrias, elevándose a 52.000 en 1988; durante la década del “primer mundo”, 108.000 industrias desaparecieron (“Asalto a la Argentina”, Dr. Julio C. González – Editorial Docencia, Bs. As. 2011), demás está aclarar lo que hay que detrás de esas cifras: miseria, desocupación, marginación, etc.  La desindustrialización de la Argentina se pronunció y se aceleró a partir de todo un andamiaje legal que permitió el desguace del Estado y el aniquilamiento del capital nacional, ya sea cerrándose establecimientos fabriles (muchos de cuyos edificios se convirtieron en shoppings o locales de grandes cadenas comerciales) o su sustitución por capitales extranjeros.   La suscripción por parte de la Argentina (54 tratados firmados y ratificados) de Tratados de Promoción y Protección Recíproca de inversiones (TPPI) condicionan fuertemente la industria y, también, la mano de obra nacional; puesto que permiten la libre remesa de ganancias al exterior, no exige requisitos de desempeño (es decir, poner ciertas condiciones para recibir beneficios impositivos, comerciales, etc), se sustraen de la justicia argentina, por el término inversión se entiende prácticamente cualquier cosa, como comprar una empresa argentina sin aumentar su capital, e incluso, despidiendo personal, etc.

Veamos cómo lleva adelante este tema nuestro vecino Brasil (firmó sólo 14 TPPI, sin ratificar ninguno).  Un ejemplo cabal, es la exigencia que los vehículos producidos cuenten con un 70 % de partes fabricadas en Brasil o dentro del bloque del Mercosur (http://www.infobae.com/notas/672606-Brasil-exigira-integrar-70-de-partes-nacionales-o-del-Mercosur-a-automotrices.html); la Argentina en virtud de los tratados mencionados ut supra, no podría tomar esa decisión.

 En Brasil se encuentra el BNDES:  El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social  es el principal Agente de Desarrollo en Brasil. Desde su fundación en 1952, el BNDES desempeña un papel clave en el fomento de la expansión de la industria y la infraestructura del país. A lo largo de su historia, su actuación ha evolucionado de acuerdo a los desafíos socioeconómicos brasileños, llegando a cubrir el apoyo a la exportación, a la innovación tecnológica, al desarrollo socioambiental sostenible y a la modernización de la gestión pública.

El Banco ofrece varios mecanismos de apoyo financiero a las empresas brasileñas de todos los tamaños y entidades públicas, que permite la inversión en todos los sectores económicos. En cualquier negocio apoyado, desde la fase de análisis inicial hasta el acompañamiento, el BNDES hace hincapié en tres factores estratégicos a ser llevados en cuenta: la innovación, el desarrollo local y el desarrollo del medio ambiente”. (Fuente: http://www.bndes.gov.br/SiteBNDES/bndes/bndes_es/Institucional/BNDES).

            Es de destacar que el BNDES  “fue establecido el 20 de junio de 1952, en virtud de la Ley 1.628, como una agencia gubernamental, con el objetivo de desarrollar y llevar a cabo las políticas nacionales de desarrollo económico. Posteriormente, según la Ley 5.662, del 21 de junio de 1971, el BNDE se convirtió en una empresa estatal de derecho privado, que se tradujo en una mayor flexibilidad para la captación y aplicación de recursos, además de menor interferencia política.”

 “El Banco fue pieza fundamental en la política brasileña de substitución de importaciones en los años 1970, lo que condujo a la formación del más completo parque industrial de América Latina. Se iniciaron las inversiones en segmentos aún incipientes en Brasil, tales como la informática y la microelectrónica”. (Fuente: http://www.bndes.gov.br/SiteBNDES/bndes/bndes_es/Institucional/BNDES/historia.html).

            Ese banco ha posibilitado la compra por parte de empresas brasileras de empresas argentinas consideradas otrora como insignias de la industria argentina, por ejemplo, Loma Negra (productora de cemento, básico para la construcción, que a su vez ésta es considerada fundamental en la economía argentina) y Alpargatas.  Pero ello no ha sido por el simple movimiento de capitales, sino que es una finalidad expresa del BNDES: “como inductor del desarrollo, dispone de una línea específica para la internacionalización de empresas brasileñas. El objetivo es estimular la inserción y el fortalecimiento de compañías en el mercado internacional, a través del apoyo a inversiones o proyectos a ser realizados en el exterior.

Además del apoyo financiero a las exportaciones de productos brasileños, el BNDES auxilia en la inserción internacional de las empresas por medio de la identificación de oportunidades y de la orientación a la estructuración de los proyectos de la organización fuera de Brasil”. (Fuente:http://www.bndes.gov.br/SiteBNDES/bndes/bndes_es/Institucional/BNDES_Internacional/internacionalizacion.html).  Suerte para Brasil, que no tuvo (como sí padecimos y padecemos nosotros) publicistas que hayan bregado por desproteger absolutamente a nuestra mano de obra nacional y a nuestra industria.

            No es la primera vez que sucede, en el siglo XIX, fue Irineo Evangelista Da Souza, Barón de Mauá, quien financió la extraordinaria expansión del Imperio del Brasil, aportando capitales para la Batalla de Caseros (3 de febrero de 1852), campaña militar contra la Confederación Argentina gobernada por el Restaurador Gral. Don Juan Manuel de Rosas y la funesta Guerra de la Triple Alianza (1865-70), deshaciéndose de dos poderosos rivales, Argentina y Paraguay respectivamente, los principales figurones que apoyaron eso fueron Urquiza, Mitre y Sarmiento.

            Diferencias cruciales con la Argentina, Brasil hoy es toda una potencia económica, tiene empresas líderes en el mundo, por ejemplo como la JBS, iniciales de su fundador, José Batista Sobrinho, fundada en 1953, hoy factura 37.000 millones de dólares, es la segunda empresa de alimentos del mundo, “se convirtió en emblema de “conquistador” empresario en los años de Lula, al afianzarse como la mayor empresa de producción y procesamiento de carne del mundo.  Y como gran exportador, ya que sus ventas a 150 destinos representan 15.290 millones de euros…ese ascenso se hizo especialmente a fuerza de múltiples adquisiciones, dentro y fuera del país, con el sostén, a comienzos de la década pasada, de fondos del Banco Nacional del Desarrollo (BNDES), poderoso brazo financiero de Brasilia.” (Suplemento “iEco”, Clarín 15/03/15).

Brasil fortaleció el mercado interno y exporta cada vez mas, nosotros, el mercado interno languidece por la inflación y se exporta cada vez menos, perdiéndose mercados tradicionales.  Vemos cómo Brasil ingresó al “primer mundo”, tan célebre para nosotros, a través del Estado, financiando a sus empresas para que se expandan en todo el mundo (para ellos la “globalización” fue una bendición, y no una maldición, todo depende de qué política se adopta) y no como Argentina que pretendió pertenecer al “primer mundo” desmantelando el Estado y sus empresas nacionales, en suma, DESCAPITALIZÁNDOSE.  Hoy vivimos  sólo una caricatura de industrialización, se celebra que una empresa extranjera “nos haga el favor” de instalarse en el País y darle trabajo a un par de cientos de trabajadores, sin mencionar que esa empresa nos descapitalizará progresivamente, pues podrá remitir todas sus ganancias sin ningún tipo de condicionamiento; si es que se fabrica algo, podrá incluso, ante nuestra impotente mirada, importar lo que quiera para completar y/o complementar el proceso industrial que se tratase; le pagará al trabajador argentino un salario que puede llegar a equivaler, por dar un ejemplo, a la décima o a la centésima parte de la ganancia que se “fuga”, es decir, por cada salario argentino, se podrían estar yendo 10 o 100 salarios para “afuera”, ¿cuál es el beneficio?.  Los acuerdos con China sólo van a empeorar las cosas para nuestra industria, para ejemplo basta mencionar los ferrocarriles adquiridos recientemente, que podrían haber sido fabricados en el País, y así en muchas otras cuestiones es lo mismo, entregarle a extranjeros negocios y empresas que perfectamente podrían realizar argentinos, con un poco de ayuda financiera y compromiso político como hace cualquier país serio que pretende sobrevivir como entidad soberana.

           

 

 

 

 

martes, 23 de diciembre de 2014

FEDERALISMO Y AMERICANISMO

EL      LUCERO
Pensamiento Nacional

FELIPE VARELA Y JUAN MANUEL DE ROSAS: FEDERALISMO Y AMERICANISMO

 

            Cierta corriente del revisionismo histórico confrontó a los caudillos riojanos con el Restaurador General Don Juan Manuel de Rosas, las mismas sólo son versiones sesgadas  fundadas en un localismo mal entendido, además de no comprender el contexto histórico en el que se desenvolvieron los acontecimientos.  Ello sucedió con Facundo Quiroga, Angel Vicente “Chacho” Peñaloza, pero especialmente es en Felipe Varela donde se puede apreciar las coincidencias e ideales comunes entre éste y Juan Manuel.  El General Felipe Varela, que puede ser considerado como el último caudillo, de esta zona del país por lo menos, reúne en sí, cualidades de sus predecesores, es decir, el Federalismo, del cual Facundo fue uno de sus máximos referentes junto a Artigas, y luego el Chacho Peñaloza; y el Americanismo, que Varela defendió tanto en sus proclamas como en los campos de batalla.   La tenaz resistencia del interior a la Guerra al Paraguay (Triple Alianza) reconocería en el caudillo nacido en Huaycama su mas férreo enemigo; mientras Don Juan Manuel desde Southampton no ocultaría su adhesión al Paraguay de Solano López como mas adelante veremos.

            La primer Triple Alianza que atacó a la Patria, se gestó en el “pronunciamiento” del General Justo José de Urquiza del 1 de mayo de 1851 incluyó la firma de un Tratado entre las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Uruguay y Brasil, con el solo objetivo de derrocar al Restaurador General Don Juan Manuel de Rosas y estatizando la deuda que por dicho tratado se asumía, lo que desembocaría en la batalla de Caseros (3 de febrero de 1852) combatiendo el “Ejército Grande” de Urquiza (compuesto por tropas entrerrianas-correntinas,  del Imperio del Brasil - con 3.000 mercenarios europeos a sus órdenes- y uruguayas) contra el Ejército Federal Argentino integrado por valientes y patriotas. 

            Una íntima vinculación existe entre el Pronunciamiento de Urquiza y el Tratado de la Triple Alianza de 1865 (además que da la casualidad que ambos comparten la fecha: el 1 de mayo), y por lo tanto, la segunda de su tipo, pues persiguieron el mismo objetivo y sus actores son los mismos, además de mediar cercanía cronológica.  Detrás de la expansión del Imperio del Brasil encontramos a Ireneo Evangelista de Souza, Barón de Mauá, titular de la casa “Carruthers y Cía.”, que era propiedad del comerciante inglés Richard Carruthers, la misma que a su vez estaba ligada a Rothschild (la misma banca que financió la Revolución Rusa de 1917), posteriormente se fundaría el Banco Mauá con agencias en todo el Imperio y filiales en Nueva York, Londres, Manchester, Montevideo, Rosario y Buenos Aires.  No es posible entender la raíz de esta cuestión si se desconoce la actuación y la decisiva gravitación de este personaje, ya que en sus bolsillos se halla la causa de la hegemonía del Imperio del Brasil en la cuenca del Plata (Argentina, Uruguay y Paraguay), desde Caseros a Cerro Corá, desde 1852 hasta 1870; de más está decir que dicha hegemonía implicó simétricamente la ruina de Argentina, Uruguay y Paraguay, y cuyas consecuencias  se pueden apreciar hasta el día de hoy.   Fue Ireneo de Souza el que contribuyó con el dinero que Pedro II (emperador del Brasil) pagó al General Justo José de Urquiza para que surja en él la “preocupación” y desvelo por una constitución escrita.   Brasil veía en la Confederación Argentina gobernada por el Restaurador Gral. Don Juan Manuel de Rosas su mas peligroso rival en la política sudamericana; en realidad los verdaderos actores que querían destruir a esa Digna y Próspera Argentina era Gran Bretaña ( ENEMIGO eterno de la Nación Argentina), que como no pudo prevalecer por la armas en el Combate de Vuelta de Obligado (20 de noviembre de 1845, cuando invadió nuestros ríos interiores junto con Francia  aplicándonos simultáneamente un feroz bloqueo), lo hizo luego, a través de sus esbirros financieros (Rothschild), y utilizando al Imperio del Brasil como vehículo de sus intereses.

            Una vez reducida la Confederación Argentina a un reducto de anarquía, el Imperio y su banquero ocupan de nuevo a sus mas fieles servidores, Justo José de Urquiza y a Bartolomé Mitre.  Esta vez el enemigo era el Paraguay del Mariscal Francisco Solano López, que gobernaba a la única Patria independiente y pujante de estas latitudes.   En efecto intervienen nuevamente el oro inglés, pero acuñado en portugués, para que Urquiza haga sus negocios y Mitre aliste a su Ejército con “voluntarios” traídos con cadenas desde el interior; en ese contexto se producen los levantamientos de las montoneras, conducidas por el Chacho Peñaloza y Felipe Varela, éste último protagonizaría la penúltima batalla (Pozo de Vargas, 10 de abril de 1867) de su cruzada americanista y federal, luego vendría la toma de Salta (octubre de 1867) y su último revés en Pastos Grandes el 12 de enero de 1869.

            Fue lamentable el desencuentro histórico y político entre el Gral. Felipe Varela y el Restaurador Gral. Juan Manuel de Rosas que “no quiso reconocer las segregaciones de las antiguas provincias argentinas, de Montevideo, del Paraguay, de Bolivia” y “tendió a la reconstrucción de la nacionalidad argentina, dentro del molde histórico del Virreynato” (“La época de Rosas”—Ernesto Quesada citado en “Nuestro Ser Nacional en peligro”, Federico Ibarguren), ello demuestra “su empecinamiento por una América latina grande, gigante, inexpugnable.  No la soñó por porteñismo, por vanidad de estanciero rico, sino que la buscó para el bien de todos.  No aceptó el paraguayismo, ni el uruguayismo, ni el bolivianismo….ni tampoco el argentinismo.  Se sintió americano.  Habló en americano.  Soñó con América como unidad, sin privilegios, sin humillaciones.  No quiso derramar sangre, sino que buscó la unión natural de los pueblos.  Si luchó, es porque las fuerzas imperialistas se propusieron la guerra.  No se hacía ilusiones de los frutos conquistados por aquéllos generales especializados en derrotas, por los ideólogos instruidos en el crimen, por los economistas doctorados en la entrega, como para pretender la solidaridad de las provincias maltratadas.” (“Cartas a un joven rosista”, pág. 203, Elías Giménez Vega – Luis Lasserre y Cia. S.A. Editores – Buenos Aires 1970.).  Ahora bien, veamos la Proclama del Quijote de los Andes: “¡Argentinos! El pabellón de mayo que radiante de gloria flameó victorioso desde los Andes hasta Ayacucho, y que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas y febrinas manos del caudillo Mitre, ha sido cobardemente arrastrado por los fangales de Estero Bellaco, Tuyuty, Curuzú y Curupayty. Nuestra Nación, tan feliz en antecedentes, tan grande en poder, tan rica en porvenir, tan engalanada en glorias, ha sido humillada como una esclava, quedando empeñada en más de cien millones y comprometido su alto nombre a la vez que sus grandes destinos por el bárbaro capricho de aquel mismo porteño, que después de la derrota de Cepeda lagrimeando juró respetarla. 

 Tal es el odio que aquellos fratricidas porteños tienen a los provincianos, que muchos de nuestros pueblos han sido desolados, saqueados y asesinados por los aleves puñales de los degolladores de oficio: Sarmiento, Sandes, Paunero, Campos, Irrazával y otros varios dignos de Mitre.

 ¡Basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón, sin conciencia! ¡Cincuenta mil víctimas inmoladas sin causa justificable dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos y que es tiempo de contener! 

 ¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores de la Patria! ¡Abajo los mercaderes de las cruces de Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre argentina y oriental! 

 Nuestro programa es la práctica estricta de la constitución jurada, del orden común, la paz y la amistad con el Paraguay, y la unión con las demás repúblicas americanas. 

 ¡Compatriotas nacionalistas! El campo de la lid nos mostrará el enemigo. Allí los invita a recoger los laureles del triunfo o la muerte, vuestro jefe y amigo”. FELIPE VARELA (“La Guerra del Paraguay y las montoneras argentinas”, José Maria Rosa, pág 261—Peña Lillo Editor).

Se puede apreciar como ambos, Rosas y Varela, expresaron el Americanismo, que en realidad es un Federalismo continental como también lo pregonara El Gral. José Gervacio Artigas, llamado también el “Protector de los Pueblos Libres”.  El enfrentamiento entre unitarios y federales, hizo que Varela, también como el Chacho, luchara en la Coalición del Norte (1840-41), una artimaña mas, del unitarismo; organizada por la “Comisión argentina” (unitarios emigrados de Montevideo), financiada por los franceses y liderada por Lavalle, el fusilador de Dorrego.  Seguramente Varela y el Chacho, actuaron de buena fe, su error fue la ingenuidad, ingenuidad que lo haría tropezar nuevamente al primero al esperar que Urquiza se revelase contra Mitre cuando la guerra al Paraguay.  

Tanto Rosas como Solano López eran sinónimo de Soberanía Nacional, fueron combatidos por los mismos, los que pretendían que en vez de Patrias en Sudamérica, haya países desangrados, hundidos en la miseria y aturdidos de utopías.  La afinidad entre ambos queda patentizada en el testamento de Don Juan Manuel, disponiendo el 17 de febrero de 1869: “Su Excelencia el Generalísimo Capitán Gral. Don José de San Martín me honró con la siguiente manda: “La espada que me acompañó en toda la guerra de la independencia será entregada al General Rosas por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de la Patria”.  Y yo, Juan Manuel de Rosas, a su ejemplo, dispongo que mi albacea entregue a su Excelencia el Señor gran Mariscal, Presidente de la República del Paraguay y Generalísimo de sus ejércitos, la espada diplomática y militar que me acompañó durante me fue posible sostener esos derechos, por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de su Patria”. (“Alianza para la muerte”, pág. 95, Vidal Mario – Resistencia, Chaco 2005); es decir, Felipe Varela alzó en armas al interior en contra de la guerra al Mariscal López, y Rosas lo reconoció como digno continuador de la gesta libertadora.

Con eso quedó todo dicho, hubo y HAY una línea LIBERTADORA que es San Martín-Juan Manuel de Rosas-Francisco Solano López, el mismo sable para una misma Causa.  

 

 

 

 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

1974 -- 40° ANIVERSARIO DE UN HITO: LA INSTALACIÓN DEL GOBIERNO NACIONAL EN LA ANTÁRTIDA ARGENTINA -- 2014

 
EL  LUCERO
 
Pensamiento Nacional
 
 
El 10 de diciembre de 1974 la Señora Presidente de la Nación Doña María Estela Martínez de Perón hizo una demostración de inquebrantable afirmación de decisión y soberanía al instalar por un día en la Base Aérea Vicecomodoro Marambio el Gobierno Nacional.  Este acto es una prueba de la irrenunciable afirmación del derecho antártico sobre 965.314 km2 de superficie continental y 4.159 km2 de superficie insular. 
Expresó la Señora Presidente: “También es mi permanente deseo como Presidente de la Nación y con la presencia de altas autoridades del Gobierno y de las Fuerzas Armadas que me acompañan, dejar nuevo y fehaciente testimonio ante el mundo, de la indoblegable voluntad nacional de ejercer la soberanía sobre el sector antártico, que la República Argentina proclama y reivindica como de su legítima pertenencia, fundamentada en incuestionables derechos”
Mas allá de cualquier opinión que se tenga sobre el gobierno de la Señora María Estela Martínez de Perón, de ese gesto de indudable afirmación soberana nos beneficiaremos como Nación, ya que fue la UNICA Jefe de Estado en pisar la Antártida; y los argentinos debemos comprender de una vez y para siempre que la Patria se prolonga desde la Quiaca hasta el Polo Sur y desde los Andes hasta Grytviken (Islas Georgias).  
            Cabe destacar, que durante el Virreynato del Rio de la Plata, tanto la Antártida argentina como también las islas Malvinas integraban la Gobernación-Intendencia de Buenos Aires; luego de la Revolución de Mayo de 1810, ya durante los gobiernos patrios, el 10 de junio de 1829 el gobierno de Buenos Aires dicta el Decreto de creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, el cual expresa: “Cuando por la gloriosa revolución de 25 de mayo de 1810 se separaron estas provincias de la dominación de la Metrópoli, la España tenía una posesión material de las Islas Malvinas y de todas las demás que rodean el cabo de Hornos, incluso las que se conoce bajo la denominación de Tierra del Fuego, hallándose justificada aquella posesión por el derecho de primer ocupante, por el consentimiento de las principales potencias marítimas de Europa, y por la adyacencia de estas islas al continente que formaba el Virreinato de Buenos Aires, de cuyo gobierno dependían.  Por esta razón habiendo entrado el Gobierno de la República en la sucesión de todos los derechos que tenía sobre estas provincias la antigua Metrópoli y de que gozaban sus virreyes ha seguido ejerciendo actos de dominio en dichas islas, sus puertos y costas; a pesar de que las circunstancias no han permitido hasta ahora dar a aquella parte del territorio de la República la atención y cuidados que su importancia exige.
Pero siendo necesario no demorar por más tiempo las medidas que puedan poner a cubierto los derechos de la República haciéndole al mismo tiempo gozar de las ventajas que pueden dar los productos de aquellas islas y asegurando la protección debida a su población, el Gobierno ha acordado y decreta:
Artículo 1°: Las islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el mar Atlántico serán regidas por un comandante político y militar nombrado inmediatamente por el Gobierno de la República.
Artículo 2°: La residencia del comandante político y militar será en la isla de la Soledad y en ella se establecerá una batería bajo el pabellón de la República.
Artículo 3°: El comandante político y militar hará observar por la población de dichas islas, las leyes de la República y cuidará en sus costas de la ejecución de los reglamentos sobre pesca de anfibios.
Articulo 4°: Comuníquese y publíquese.
 
Firmado: Martín Rodríguez, Salvador M. del Carril”. (“Las islas Malvinas, Soberanía Argentina – Antecedentes – Gestiones Diplomáticas”, Ezequiel Federico Pereyra – Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires 1969).  Si bien el decreto se refería a las Malvinas y a otras islas del Atlántico Sur, también afianzaba la Soberanía argentina y su efectiva ocupación en la zona austral y polar, por pertenecer dichas islas y la Antártida a la misma área geopolítica.
Mediante ley  23.775/90, el otrora Territorio Nacional se convirtió en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, la provincia mas importante, y mas estratégica, y también, la mas despoblada del País.