Ellos nos conducen

Ellos nos conducen
El Libertador y el Restaurador

sábado, 17 de noviembre de 2012

La única verdad es la realidad


BRASIL = SOBERANÍA ECONÓMICA

¿Como ser un país del primer mundo? Haciéndose respetar y no regalando el Estado a cambio de nada

 

“Brasil exigirá integrar 70% de partes nacionales o del Mercosur a automotrices

 

La participación deberá ir aumentando gradualmente a partir del 2013 para llegar al número establecido en 2017, según anticipa Folha de Sao Paulo. La medida será anunciada en el transcurso de la semana

 

El gobierno de Dilma Rousseff anunciará en los próximos días una medida de estímulo para la industria automotriz: exigirá que los vehículos cuenten con un 70 por ciento de partes fabricadas en Brasil o dentro del bloque del Mercosur.

Según señala Folha de Sao Paulo, el primero objetivo de la medida es incrementar el uso de las piezas producidas en el país, lo que permitirá "fortalecer la cadena de piezas y componentes para automóviles".

En segundo lugar, el diario brasileño destaca la importancia de la medida que "estimulará la producción de coches de menor consumo y la inversión en investigación e innovación dentro del país para también competir en el mercado internacional”


 

Brasil (la sexta economía mundial) puede exigir eso gracias a que sólo firmó 14 TPPI (Tratado de Promoción y Protección de Inversiones) y no ratificó ninguno, en cambio Argentina firmó 54 y ratificó casi todos.  Por ejemplo: Art. II. 5. Ninguna de las Partes establecerá requisitos de desempeño como condición para el establecimiento, la expansión o el mantenimiento de las inversiones, que requieran o exijan compromisos de exportar mercancías, o especifiquen que ciertas mercaderías o servicios se adquieran localmente, o impongan cualesquiera otros requisitos similares (Tratado suscripto con los Estados Unidos de América sobre la promoción y Protección Recíproca de Inversiones -- Ley Nº 24.124).

Lo que hace Brasil es exigir “requisitos de desempeño”, que en muchos de los TPPI no figuran y en otros están expresamente prohibidos como el señalado ut supra, en los que simplemente se omite su mención, sin embargo el “inversor” podría llegar a alegar “expropiación” o su derecho a “Art. II -- (2) Las inversiones de inversores de cada Parte Contratante recibirán en toda ocasión un tratamiento justo y equitativo y gozarán de protección y seguridad constante en el territorio de la otra Parte Contratante. Ninguna Parte Contratante perjudicará de alguna manera con medidas injustificadas o discriminatorias la gestión, mantenimiento, uso, goce o liquidación en su territorio de las inversiones de inversores de la otra Parte Contratante.” (Convenio suscripto con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, para la Promoción y la Protección de Inversiones – L.N. 24.184).

Otra cuestión a destacar es que Brasil con su acertada decisión apunta a beneficiarnos a nosotros pues en el requisito de procedencia incluye al Mercosur, y en este caso concreto de las autopartes, después de Brasil, sólo Argentina las produce.

Es decir, debemos esperar que Brasil ejerza su Soberanía Económica y la Argentina, lamentablemente, pareciera que sólo puede recibir las migajas de ello.

 

 

sábado, 30 de junio de 2012

JUNIO 2012

EL LUCERO
Pensamiento Nacional

SEGURIDAD JURÍDICA: ¿QUÍEN ES QUÍEN? 

En estos tiempos se ha estado hablando mucho en nuestro País acerca de la“seguridad jurídica”, pero ¿de quien? ¿del Pueblo Argentino? Claro que no!
La tan mentada “seguridad jurídica” es alegada siempre por grandes empresas, casi siempre transnacionales, cuando se ven afectados sus intereses y/o privilegios por alguna medida del gobierno, justa o injusta. Ahora bien, cabe preguntarse si en la Argentina realmente no hay seguridad jurídica, o si sólo se trata de sofismas esgrimidos por unos pícaros que ladran por su tajada del botín.
También es oportuna la ocasión para saber ¿cuál es el país mas “seguro”? para determinar ello, dependerá de donde nos coloquemos, si es, por ejemplo, desde el lado de la primera superpotencia mundial de esta época, EE.UU., todo concepto (no sólo el de seguridad) pierde sentido ante el poder militar de dicho país que puede borrar del mapa a casi cualquier país con su poderosa tecnología militar, siendo en su “homeland” prácticamente invulnerable al ataque de alguna fuerza armada extranjera; por ende, sea lo que necesite el país del norte, como bien sabemos, lo toma por las buenas (como lo hace aquí con nosotros) o por las malas (como en muchos países de Asia), vale decir que ellos no necesitan seguridad, en todo caso, la necesitarían los demás para protegerse de ellos.
Desde nuestro lado ¿Qué país puede ser considerado inseguro o por qué no “poco serio”? Una potencia que ha usurpado territorios en todo el planeta, que ha llegado a librar dos guerras sólo para vender opio; que nos ha invadido militarmente 5 veces en 200 años (1806, 1807, 1833, 1845 y 1982); que posee una de las mas sofisticadas redes de inteligencia política y militar del mundo, incluyendo agentes infiltrados en gobiernos, ejércitos, partidos políticos, organizaciones varias, etc, en los países que quieren destruir y someter; que viola sistemáticamente el Derecho Internacional Público y los Derechos Humanos y no cumple con las Resoluciones de la ONU; una potencia que hizo, hace y seguirá haciendo eso ¿no es un peligro? A la fecha, Gran Bretaña constituye una de las amenazas mas grandes a la paz mundial, muchísimo mas que cualquier otro país con el que se nos quiere distraer.
Es principio harto divulgado por las usinas del liberalismo que “el Estado no debe intervenir”, sin embargo, y por lo menos en nuestro caso, eso sólo nos lo aplicaron a nuestro País, ya que en el reciente caso de la expropiación del paquete accionario de YPF perteneciente a Repsol, el Estado español SI intervino reclamando al mas alto nivel político y diplomático llegando a pronunciarse al respecto el mismo Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy a favor de la empresa española ¿entonces?. Veamos ahora quien es el “país poco seguro”,como bien describe el Licenciado Héctor Giuliano: …según el viceministro de Economía Kicillof – la Deuda total de YPF sería del orden de los 9.000 Millones de Dólares (MD)…. Notablemente, este importe de deuda hoy es casi el mismo que YPF tenía al momento de su privatización (1992) – 8.500 MD – y que el Estado absorbió porque la empresa fue vendida sin pasivos (en virtud del artículo 15 inc. 12 LN 23.696 el pasivo de toda empresa o ente a privatizar era asumido por el Estado argentino transfiriéndose la misma libre de deudas).
Este elevado pasivo de YPF significa que el Estado Argentino, con la expropiación ahora de las acciones de Repsol, pasa a ser el nuevo socio mayoritario, asume la responsabilidad principal por la conducción empresaria y hereda entonces el nuevo gran pasivo de YPF.
Una vez más – como ya ocurrió con la privatización menemista de la década del ´90 (que el entonces gobernador Kirchner y su esposa apoyaron) – el socio privado se desliga de sus obligaciones y el gobierno argentino se hace cargo de las deudas.
El Estado, que hasta ahora no tenía participación directa en la gestión empresaria de YPF y no era responsable de sus pasivos, pasa entonces a tener una triple carga de deuda propia en relación a la compañía: 1*. La de la Deuda consolidada de la empresa (los 9.000 MD citados), 2*. La del necesario financiamiento del Plan de Inversiones no cumplido bajo la gestión de Repsol (cuyas estimaciones primarias serían del orden de los 30.000 MD), y 3*. El monto – a determinar – de la indemnización por la expropiación a Repsol.
Ello implica reflexionar sobre si esta mayúscula nueva carga financiera que pasa al Estado Central – más allá de todo lo que se diga ante la Opinión Pública – no constituye en realidad una forma de salvataje práctico a la empresa Repsol desligándola del peso de estos grandes compromisos, que le eran imposibles de cumplir por sí misma…”
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La República Argentina ha suscripto 54 “Tratados para la protección recíproca de las inversiones (TPPI)”, que entre otras características, como someternos al CIADI, establece que (Artículo V, TPPI firmado entre Argentina y EE.UU. y ratificado por L.N. 24.124 – casi todos los TPPI tienen la misma estructura):“1. Cada Parte permitirá que todas las transferencias relativas a una inversión que se envíen a su territorio o que salgan de él se realicen libremente y sin demora. Dichas transferencias comprenden: a) las ganancias; b) las compensaciones hechas conforme a las disposiciones del Artículo IV (expropiación o nacionalización); c) los pagos que resulten de controversias en materia de inversiones; d) los pagos que se hagan conforme a los términos de un contrato, entre ellos, las amortizaciones de capital y los pagos de los intereses devengados en virtud de un convenio de préstamo vinculado directamente a una inversión; e) el producto de la venta o liquidación total o parcial de una inversión, y f) los aportes adicionales de capital hechos para el mantenimiento o el desarrollo de una inversión.”…las transferencias se harán en una moneda de libre convertibilidad, al tipo de cambio vigente en el mercado en la fecha de la transferencia…”, es decir, sin las molestas trabas como las impuestas a ese abuelo que quiso regalarle $ 10 dólares a sus nietos, pero eso si, la empresa que se acoja a el privilegio antedicho puede sacar, por ejemplo, 500 MD del país en un día ¿Qué tal?
Dicho esto, ¿se puede decir seriamente que la Argentina es insegura jurídicamente? Claro que no! El Pueblo de la Nación Argentina es el único que en su propio país no tiene seguridad jurídica, porque ningún gobierno le puede dar cierta estabilidad económica y financiera por un período mayor de 3 o 4 años que es lo que duran en promedio los ciclos idílicos de falsa prosperidad manifestada por un auge del consumo (“plata dulce”, “voto licuadora” y “voto lcd”), luego comienzan los corcoveos hasta terminar en la ya clásica recesión—inflación . Ojalá los argentinos gozáramos de un poder adquisitivo sostenido, una moneda fuerte , un alto índice de empleo, estabilidad fiscal (no subas “provisorias”del IVA) como tienen, por ejemplo, las empresas mineras por el lapso de 30 años y que cualquier trabajador paga mas impuestos que éstas.
¿Dónde van a encontrar un país mas seguro para ellos que el nuestro, que paga a costa de su miseria y postración social una deuda externa que no existe, que otorga impunidad y permite el saqueo por ley sancionada por la “caja de resonancia de la democracia”? y como dijo elCoronel Mohamed Alí Seineldín: "Al Nuevo Orden Mundial entraremos inermes con las manos en la nuca, caminando de rodillas y ninguna duda que seremos pobres, dependientes y excluídos".




viernes, 1 de junio de 2012

MAYO 2012

 EL LUCERO 
Pensamiento Nacional 
 
La Representación Abstracta: su crisis y agonía

            Es evidente que la actual estructura institucional de la República Argentina no alcanza para comprender, y menos aún solucionar, las diversas y complejas urdimbres de intereses que existen en la sociedad, si bien es cierto muchas veces éstos intereses son espurios, creados y hasta falsos, los hay aquéllos que son contundentemente genuinos y dignos de atención.
            La institución mas representativa de nuestra historia ha sido el Cabildo, en él “ a diferencia con lo que sucede en nuestros parlamentos, los habitantes tenían una presencia efectiva; allí estaba toda la comunidad presente ocupando auténtico sitial, desde los vecinos más ilustres, hasta los delegados de los órganos profesionales.  El Cabildo dio dos cosas fundamentales a nuestra Patria.  En la armonización paciente de intereses contrapuestos, preservó durante casi un cuarto de milenio la Paz Social y el Orden Interno….Así, pues el 25 de mayo de 1810, fecha liminar de nuestra historia, se lo deberemos también al Cabildo.   Pero atención, no se trata aquí de una edición argentina del movimiento jacobino, ni de una asonada liberal; por el contrario, el espíritu tradicional del Cabildo podrá encauzar el movimiento revolucionario hacia un acto de preservación de nuestra cultura, evitando que el movimiento  Borbón, y su secuela bonapartista, que arrastraba a España también destrozara a estas tierras: Reserva Viva de la Cristiandad” (“Los ciclos de la decadencia argentina” de Marcos Ghio, citado en “Nuestro Ser Nacional en Peligro” – Federico Ibarguren – Ed. Vieja Guardia, Buenos Aires 1987).  Las funciones del Cabildo eran bastante amplias: *Judicial; * Lo que hoy denominaríamos “poder de policía”; * Militares; * Edilicias; * Asistencia social; * Instrucción primaria; * Policía de seguridad; * Participación en el gobierno provincial, incluso en caso de vacancia del cargo de gobernador asumía el poder como “Cabildo-Gobernador” (“Del Municipio indiano a la provincia argentina”, José Maria Rosa – Ed. Peña Lillo Editor S.R.L. – 2° edición,  Buenos Aires 1974).
            La constitución nacional, que es la máxima expresión jurídico político, ha tenido en otras épocas diferente composición , para, por ejemplo, el Senado de la Nación.  En la Constitución de 1819, rechazada ampliamente por los pueblos del interior, no obstante en ella el senado estaba integrado en forma diferente y hasta curiosa para nuestros días:
 Art. 10: Formarán el Senado los Senadores de Provincia, cuyo número será igual al de las Provincias; tres senadores militares, cuya graduación no baje de Coronel Mayor; un Obispo, y tres Eclesiásticos; un Senador por cada Universidad; y el Director de Estado, concluido el tiempo de su Gobierno”; cabe aclarar que en esa época el grado de “Coronel Mayor” equivale al actual grado de General y  el “Director de Estado” era el titular del Poder Ejecutivo de la Nación en esa constitución.
En la obra “La Reforma Constitucional” (Ed. Valerio Abeledo – Buenos Aires 1948) del  Dr. Carlos Ibarguren, ideó un senado en el art. 66 “compuesto de dos senadores de cada provincia que la representan como entidades políticas de la organización federal de la Nación, elegidos por sus Legislaturas a pluralidad de sufragios.  Además estará integrado por treinta miembros en la proporción siguiente: doce representantes de las fuerzas organizadas del trabajo nacional; doce por las organizaciones agropecuarias, industriales y comerciales, y seis por las Academias y Universidades Nacionales.  Esta representación de las fuerzas sociales y culturales y su forma de elección, será reglamentada por la ley.”
            Si en el pasado hemos tenido instituciones complejas pero sencillas para sociedades mas modestas (en el sentido de disponer de menos medios que la sociedad actual) ¿cómo es que ahora se han invertido los términos? En esos años las instituciones iban por delante de las sociedades, encauzando justamente sus cambios y necesidades que iban surgiendo, dotando de sustancia y sentido a lo formal, siendo uno el reflejo de lo otro; no como ahora que la sociedad, mezclando auténticas razones e inquietudes con pasiones desbordadas y peticiones gregarias se vuelca a las calles enferma de ira, llevándose puesto todo, incluso a esas instituciones que supuestamente están a su servicio.
            Ese antiguo  modelo institucional basaba su eficacia  en que era estructurado en elementos y condiciones objetivas, reales y naturales; no es casual que el caos en la Argentina del siglo XIX haya tenido en la supresión de los Cabildos uno de sus factores, pues se implantó un sistema  que era ajeno a nuestras tradiciones y costumbres, lo perjudicial es que algunas características del anterior sistema se mantenían  y mantienen a la fecha, como por ejemplo, el centralismo político y administrativo, un poder ejecutivo hegemónico, etc, pero sin el contrapeso del Cabildo, reemplazado por cargos y funciones que son sólo formales porque en los hechos ni siquiera cumplen con sus deberes como debieran.
            No se trata de calificar en forma extrema como “perfecto” al Cabildo y “calamitoso” al parlamento; sólo que contando una sociedad con instituciones erigidas en orden al Bien Común de la Nación en sentido amplio  podrá vivir en Paz Social y no como un mecanismo aceitado de acrecentar y conservar el poder detentado por una minoría parasitaria.  Es decir, las desviaciones y abusos del poder y sus consecuentes conflictos son mas “difíciles” si todos los sectores de la comunidad se hallan bien representados, ya que participan de las decisiones quienes en gran parte sufrirán o gozarán de sus consecuencias, y no que un citadino vanidoso decida sobre el trabajo del labrador o sobre el fruto del obrero sin ninguna experiencia ni conexión con dichas actividades.  Claro está, que si en teoría tendríamos un gobierno “perfecto” cualquier modelo funciona.  Aristóteles en su “Política”, al tratar sobre la relación entre la ley y el gobierno, nos dice: “ Sólo diré que las leyes son de toda necesidad lo que son los gobiernos: malas o buenas, justas o inicuas, según que ellos son lo uno o lo otro.  Por lo menos, es de toda evidencia que las leyes deben hacer relación al Estado, y una vez admitido esto, no es menos evidente que las leyes son necesariamente buenas en los gobiernos puros y viciosas en los gobiernos corruptos.”
            En el perfeccionamiento de nuestras instituciones, algo realmente necesario, se debe tener en cuenta lo antedicho, pues en lo que a nuestra historia reciente respecta, la pretendida representación de los ciudadanos ha dado muestras ya de agotamiento producto de una creciente debilidad, con esquemas anquilosados y estructuras teóricas que funcionan en el papel ha resultado lo que sabiamente expresaba el estagirita “de un bien falso, un mal verdadero”(ob. cit.).  La tan mentada “reforma política”, mitificada, usufrutuada mas nunca realizada, deberá revisar como mínimo, la composición de las cámaras y la integración de los municipios, de modo que cada sector de la sociedad esté en los hechos representado como tal y participe en las decisiones que lo afectarán o lo beneficiarán.

viernes, 30 de marzo de 2012

MARZO 2012

EL LUCERO
Pensamiento Nacional

Juan Manuel de Rosas: Orden y Constitución

Juan Manuel de Rosas ha contribuido como nadie a la ardua tarea que implica dar constitución a una nación en una época muy difícil para la Argentina. Constitución en su acepción mas amplia, de la que el texto constitucional considerado en si mismo (concepto jurídico-político) es la etapa final; el diccionario la define como “esencia y calidades de una cosa que la constituyen y la diferencian de las demás”. Esa “esencia” y “calidades” era la que carecía la Argentina en sus primeras décadas, lo que explica mejor que nada los fracasos de las constituciones de 1819 y 1826; si sólo el “cuardenito”, al decir de Don Juan Manuel, solucionaba todo como lo sostenían sus detractores, entonces ¿Por qué el país siguió desangrándose ya existiendo dichas constituciones? ¿Cómo explicarían que justamente luego de su sanción se encarnizaran las luchas fraticidas y se alteraran aún mas los ánimos?
Al “cuadernito” de 1819, le siguió la batalla de Cepeda (1° de febrero de 1820) lo que daría inicio a mas de cuarenta años de luchas entre unitarios y federales. La de 1826 con Rivadavia como presidente sólo empeoró la situación signando a la misma con la vergonzosa “paz”con el derrotado Imperio del Brasil y el corrupto empréstito con la Baring Bros.
Todo eso sucedió porque faltaban “hábitos de orden”, además que gran parte del desquicio de los pueblos del interior fue causado, a designio en muchos casos, en otros por incapacidad, por los gobiernos porteños primero (Directorio) y los unitarios después, cuyos objetivos eran: * Provocar la mayor disgregación posible de la otrora potencia geopolítica “Virreynato del Rio de la Plata” en republiquetas; * Destruir las economías regionales a través de la importación de productos manufacturados (especialmente de origen inglés) que competían con nuestra producción artesanal; * Ejercer la primera magistratura de la República en la forma mas insolente, despótica e imprudente posible para quebrar la paz social profundizando las divisiones y facciones (Lavalle); * Desnacionalizar culturalmente al pueblo imponiendo como “civilizadas” las costumbres extranjeras por el sólo hecho de serlo (Sarmiento); * Calificar como “lucha contra la tiranía” lo que era traición a la Patria.
Esas acciones fueron las que impedían la constitución de la Nación Argentina, pues se restañan las heridas con Justicia y los discordias con Paz (tranquilidad del orden) no con un texto.
Esas impiedades fueron combatidas por Don Juan Manuel de Rosas, porque “su política había quitado los recelos del interior contra el puerto, el gran factor de la dispersión platina; de allí que estableciera la Confederación de provincias iguales en derecho por el Pacto Federal de 1831 y cerrase la entrada a Buenos Aires de mercaderías y producciones extranjeras que podían elaborarse en el interior (Ley de Aduana de 1835)….Buscaba la Federación del Plata, pero de la misma manera que hizo la federación argentina: sin prepotencia, sin avasallamiento, por propia y decidida voluntad de los escindidos. Que es la sola manera de reconstruir una nacionalidad argentina” (“La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas”, José María Rosa – A. Peña Lillo Editor S.R.L. -- Buenos Aires 1974). Cuanta diferencia con los unitarios cuando sostenían “haremos la unidad a palos”.
Rosas defendía su postura de no dictar una constitución escrita en una carta a Facundo Quiroga: “……¿Y puede nadie concebir que en el estado triste y lamentable en que se halla nuestro país pueda allanarse tanta dificultad, ni llegarse al fin de una empresa tan grande, tan ardua, y que en tiempos los más tranquilos y felices, contando con los hombres de más capacidad, prudencia v patriotismo, apenas podría realizarse en dos años de asiduo trabajo? ¿Puede nadie que sepa lo que es el sistema federativo, persuadirse que la creación de un gobierno general bajo esta forma atajará las disensiones domésticas de los pueblos? Esta persuasión o triste creencia en algunos hombres de buena fe es la que da ansia a otros pérfidos y alevosos que no la tienen o que están alborotando los pueblos con el grito de Constitución, para que jamás haya paz, ni tranquilidad, porque en el desorden es en lo que únicamente encuentran su modo de vivir. El Gobierno general en una República Federativa no une los pueblos federados, los representa unidos: no es para unirlos, es para representarlos en unión ante las demás naciones: él no se ocupa de lo que pasa interiormente en ninguno de los Estados, ni decide las contiendas que se suscitan entre sí. En el primer caso sólo entienden las autoridades particulares del Estado, y en el segundo la misma Constitución tiene provisto el modo cómo se ha de formar el tribunal que debe decidir. En una palabra, la unión y tranquilidad crea el Gobierno general, la desunión lo destruye; él es la consecuencia, el efecto de la unión, no es la causa, y si es sensible su falta, es mucho mayor su caída, porque nunca sucede ésta sino convirtiendo en escombros toda la República. No habiendo, pues, hasta ahora entre nosotros, como no hay, unión y tranquilidad, menos mal es que no exista, que sufrir los estragos de su disolución. ¿No vemos todas las dificultades invencibles que toca cada Provincia en particular para darse constitución? Y si no es posible vencer estas solas dificultades, ¿será posible vencer no sólo éstas sino las que presenta la discordia de unas provincias con otras, discordia que se mantiene como acallada y dormida mientras que cada una se ocupa de sí sola, pero que aparece al instante como una tormenta general que resuena por todas partes con rayos y centellas, desde que se llama a Congreso general? (Fragmento carta de Juan Manuel de Rosas a Facundo Quiroga – Hacienda de Figueroa en San Antonio, de Diciembre 20 de 1834).
La Argentina le debe al Restaurador Gral. Don Juan Manuel de Rosas eterna gratitud, pues si no hubiera sido por él nuestro país no existiría, ahora serían cinco colonias o protectorados. Pero cabe destacar, que la amenaza sobre la tierra argentina sigue, todavía está la garra presta al despojo, al ultraje final, tenemos con que defendernos, tenemos el ejemplo de la abnegada tarea que realizó Don Juan Manuel al servicio de la Patria, de semejante trascendencia como para que el Libertador Gral. San Martín le legara su sable, las difamaciones a su memoria se han desvanecido por falsas y por ingratas y sólo queda la magnificencia de sus virtudes, así es, Juan Manuel de Rosas nos enseñó a ser argentinos.