Ellos nos conducen

Ellos nos conducen
El Libertador y el Restaurador

sábado, 30 de junio de 2012

JUNIO 2012

EL LUCERO
Pensamiento Nacional

SEGURIDAD JURÍDICA: ¿QUÍEN ES QUÍEN? 

En estos tiempos se ha estado hablando mucho en nuestro País acerca de la“seguridad jurídica”, pero ¿de quien? ¿del Pueblo Argentino? Claro que no!
La tan mentada “seguridad jurídica” es alegada siempre por grandes empresas, casi siempre transnacionales, cuando se ven afectados sus intereses y/o privilegios por alguna medida del gobierno, justa o injusta. Ahora bien, cabe preguntarse si en la Argentina realmente no hay seguridad jurídica, o si sólo se trata de sofismas esgrimidos por unos pícaros que ladran por su tajada del botín.
También es oportuna la ocasión para saber ¿cuál es el país mas “seguro”? para determinar ello, dependerá de donde nos coloquemos, si es, por ejemplo, desde el lado de la primera superpotencia mundial de esta época, EE.UU., todo concepto (no sólo el de seguridad) pierde sentido ante el poder militar de dicho país que puede borrar del mapa a casi cualquier país con su poderosa tecnología militar, siendo en su “homeland” prácticamente invulnerable al ataque de alguna fuerza armada extranjera; por ende, sea lo que necesite el país del norte, como bien sabemos, lo toma por las buenas (como lo hace aquí con nosotros) o por las malas (como en muchos países de Asia), vale decir que ellos no necesitan seguridad, en todo caso, la necesitarían los demás para protegerse de ellos.
Desde nuestro lado ¿Qué país puede ser considerado inseguro o por qué no “poco serio”? Una potencia que ha usurpado territorios en todo el planeta, que ha llegado a librar dos guerras sólo para vender opio; que nos ha invadido militarmente 5 veces en 200 años (1806, 1807, 1833, 1845 y 1982); que posee una de las mas sofisticadas redes de inteligencia política y militar del mundo, incluyendo agentes infiltrados en gobiernos, ejércitos, partidos políticos, organizaciones varias, etc, en los países que quieren destruir y someter; que viola sistemáticamente el Derecho Internacional Público y los Derechos Humanos y no cumple con las Resoluciones de la ONU; una potencia que hizo, hace y seguirá haciendo eso ¿no es un peligro? A la fecha, Gran Bretaña constituye una de las amenazas mas grandes a la paz mundial, muchísimo mas que cualquier otro país con el que se nos quiere distraer.
Es principio harto divulgado por las usinas del liberalismo que “el Estado no debe intervenir”, sin embargo, y por lo menos en nuestro caso, eso sólo nos lo aplicaron a nuestro País, ya que en el reciente caso de la expropiación del paquete accionario de YPF perteneciente a Repsol, el Estado español SI intervino reclamando al mas alto nivel político y diplomático llegando a pronunciarse al respecto el mismo Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy a favor de la empresa española ¿entonces?. Veamos ahora quien es el “país poco seguro”,como bien describe el Licenciado Héctor Giuliano: …según el viceministro de Economía Kicillof – la Deuda total de YPF sería del orden de los 9.000 Millones de Dólares (MD)…. Notablemente, este importe de deuda hoy es casi el mismo que YPF tenía al momento de su privatización (1992) – 8.500 MD – y que el Estado absorbió porque la empresa fue vendida sin pasivos (en virtud del artículo 15 inc. 12 LN 23.696 el pasivo de toda empresa o ente a privatizar era asumido por el Estado argentino transfiriéndose la misma libre de deudas).
Este elevado pasivo de YPF significa que el Estado Argentino, con la expropiación ahora de las acciones de Repsol, pasa a ser el nuevo socio mayoritario, asume la responsabilidad principal por la conducción empresaria y hereda entonces el nuevo gran pasivo de YPF.
Una vez más – como ya ocurrió con la privatización menemista de la década del ´90 (que el entonces gobernador Kirchner y su esposa apoyaron) – el socio privado se desliga de sus obligaciones y el gobierno argentino se hace cargo de las deudas.
El Estado, que hasta ahora no tenía participación directa en la gestión empresaria de YPF y no era responsable de sus pasivos, pasa entonces a tener una triple carga de deuda propia en relación a la compañía: 1*. La de la Deuda consolidada de la empresa (los 9.000 MD citados), 2*. La del necesario financiamiento del Plan de Inversiones no cumplido bajo la gestión de Repsol (cuyas estimaciones primarias serían del orden de los 30.000 MD), y 3*. El monto – a determinar – de la indemnización por la expropiación a Repsol.
Ello implica reflexionar sobre si esta mayúscula nueva carga financiera que pasa al Estado Central – más allá de todo lo que se diga ante la Opinión Pública – no constituye en realidad una forma de salvataje práctico a la empresa Repsol desligándola del peso de estos grandes compromisos, que le eran imposibles de cumplir por sí misma…”
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La República Argentina ha suscripto 54 “Tratados para la protección recíproca de las inversiones (TPPI)”, que entre otras características, como someternos al CIADI, establece que (Artículo V, TPPI firmado entre Argentina y EE.UU. y ratificado por L.N. 24.124 – casi todos los TPPI tienen la misma estructura):“1. Cada Parte permitirá que todas las transferencias relativas a una inversión que se envíen a su territorio o que salgan de él se realicen libremente y sin demora. Dichas transferencias comprenden: a) las ganancias; b) las compensaciones hechas conforme a las disposiciones del Artículo IV (expropiación o nacionalización); c) los pagos que resulten de controversias en materia de inversiones; d) los pagos que se hagan conforme a los términos de un contrato, entre ellos, las amortizaciones de capital y los pagos de los intereses devengados en virtud de un convenio de préstamo vinculado directamente a una inversión; e) el producto de la venta o liquidación total o parcial de una inversión, y f) los aportes adicionales de capital hechos para el mantenimiento o el desarrollo de una inversión.”…las transferencias se harán en una moneda de libre convertibilidad, al tipo de cambio vigente en el mercado en la fecha de la transferencia…”, es decir, sin las molestas trabas como las impuestas a ese abuelo que quiso regalarle $ 10 dólares a sus nietos, pero eso si, la empresa que se acoja a el privilegio antedicho puede sacar, por ejemplo, 500 MD del país en un día ¿Qué tal?
Dicho esto, ¿se puede decir seriamente que la Argentina es insegura jurídicamente? Claro que no! El Pueblo de la Nación Argentina es el único que en su propio país no tiene seguridad jurídica, porque ningún gobierno le puede dar cierta estabilidad económica y financiera por un período mayor de 3 o 4 años que es lo que duran en promedio los ciclos idílicos de falsa prosperidad manifestada por un auge del consumo (“plata dulce”, “voto licuadora” y “voto lcd”), luego comienzan los corcoveos hasta terminar en la ya clásica recesión—inflación . Ojalá los argentinos gozáramos de un poder adquisitivo sostenido, una moneda fuerte , un alto índice de empleo, estabilidad fiscal (no subas “provisorias”del IVA) como tienen, por ejemplo, las empresas mineras por el lapso de 30 años y que cualquier trabajador paga mas impuestos que éstas.
¿Dónde van a encontrar un país mas seguro para ellos que el nuestro, que paga a costa de su miseria y postración social una deuda externa que no existe, que otorga impunidad y permite el saqueo por ley sancionada por la “caja de resonancia de la democracia”? y como dijo elCoronel Mohamed Alí Seineldín: "Al Nuevo Orden Mundial entraremos inermes con las manos en la nuca, caminando de rodillas y ninguna duda que seremos pobres, dependientes y excluídos".




viernes, 1 de junio de 2012

MAYO 2012

 EL LUCERO 
Pensamiento Nacional 
 
La Representación Abstracta: su crisis y agonía

            Es evidente que la actual estructura institucional de la República Argentina no alcanza para comprender, y menos aún solucionar, las diversas y complejas urdimbres de intereses que existen en la sociedad, si bien es cierto muchas veces éstos intereses son espurios, creados y hasta falsos, los hay aquéllos que son contundentemente genuinos y dignos de atención.
            La institución mas representativa de nuestra historia ha sido el Cabildo, en él “ a diferencia con lo que sucede en nuestros parlamentos, los habitantes tenían una presencia efectiva; allí estaba toda la comunidad presente ocupando auténtico sitial, desde los vecinos más ilustres, hasta los delegados de los órganos profesionales.  El Cabildo dio dos cosas fundamentales a nuestra Patria.  En la armonización paciente de intereses contrapuestos, preservó durante casi un cuarto de milenio la Paz Social y el Orden Interno….Así, pues el 25 de mayo de 1810, fecha liminar de nuestra historia, se lo deberemos también al Cabildo.   Pero atención, no se trata aquí de una edición argentina del movimiento jacobino, ni de una asonada liberal; por el contrario, el espíritu tradicional del Cabildo podrá encauzar el movimiento revolucionario hacia un acto de preservación de nuestra cultura, evitando que el movimiento  Borbón, y su secuela bonapartista, que arrastraba a España también destrozara a estas tierras: Reserva Viva de la Cristiandad” (“Los ciclos de la decadencia argentina” de Marcos Ghio, citado en “Nuestro Ser Nacional en Peligro” – Federico Ibarguren – Ed. Vieja Guardia, Buenos Aires 1987).  Las funciones del Cabildo eran bastante amplias: *Judicial; * Lo que hoy denominaríamos “poder de policía”; * Militares; * Edilicias; * Asistencia social; * Instrucción primaria; * Policía de seguridad; * Participación en el gobierno provincial, incluso en caso de vacancia del cargo de gobernador asumía el poder como “Cabildo-Gobernador” (“Del Municipio indiano a la provincia argentina”, José Maria Rosa – Ed. Peña Lillo Editor S.R.L. – 2° edición,  Buenos Aires 1974).
            La constitución nacional, que es la máxima expresión jurídico político, ha tenido en otras épocas diferente composición , para, por ejemplo, el Senado de la Nación.  En la Constitución de 1819, rechazada ampliamente por los pueblos del interior, no obstante en ella el senado estaba integrado en forma diferente y hasta curiosa para nuestros días:
 Art. 10: Formarán el Senado los Senadores de Provincia, cuyo número será igual al de las Provincias; tres senadores militares, cuya graduación no baje de Coronel Mayor; un Obispo, y tres Eclesiásticos; un Senador por cada Universidad; y el Director de Estado, concluido el tiempo de su Gobierno”; cabe aclarar que en esa época el grado de “Coronel Mayor” equivale al actual grado de General y  el “Director de Estado” era el titular del Poder Ejecutivo de la Nación en esa constitución.
En la obra “La Reforma Constitucional” (Ed. Valerio Abeledo – Buenos Aires 1948) del  Dr. Carlos Ibarguren, ideó un senado en el art. 66 “compuesto de dos senadores de cada provincia que la representan como entidades políticas de la organización federal de la Nación, elegidos por sus Legislaturas a pluralidad de sufragios.  Además estará integrado por treinta miembros en la proporción siguiente: doce representantes de las fuerzas organizadas del trabajo nacional; doce por las organizaciones agropecuarias, industriales y comerciales, y seis por las Academias y Universidades Nacionales.  Esta representación de las fuerzas sociales y culturales y su forma de elección, será reglamentada por la ley.”
            Si en el pasado hemos tenido instituciones complejas pero sencillas para sociedades mas modestas (en el sentido de disponer de menos medios que la sociedad actual) ¿cómo es que ahora se han invertido los términos? En esos años las instituciones iban por delante de las sociedades, encauzando justamente sus cambios y necesidades que iban surgiendo, dotando de sustancia y sentido a lo formal, siendo uno el reflejo de lo otro; no como ahora que la sociedad, mezclando auténticas razones e inquietudes con pasiones desbordadas y peticiones gregarias se vuelca a las calles enferma de ira, llevándose puesto todo, incluso a esas instituciones que supuestamente están a su servicio.
            Ese antiguo  modelo institucional basaba su eficacia  en que era estructurado en elementos y condiciones objetivas, reales y naturales; no es casual que el caos en la Argentina del siglo XIX haya tenido en la supresión de los Cabildos uno de sus factores, pues se implantó un sistema  que era ajeno a nuestras tradiciones y costumbres, lo perjudicial es que algunas características del anterior sistema se mantenían  y mantienen a la fecha, como por ejemplo, el centralismo político y administrativo, un poder ejecutivo hegemónico, etc, pero sin el contrapeso del Cabildo, reemplazado por cargos y funciones que son sólo formales porque en los hechos ni siquiera cumplen con sus deberes como debieran.
            No se trata de calificar en forma extrema como “perfecto” al Cabildo y “calamitoso” al parlamento; sólo que contando una sociedad con instituciones erigidas en orden al Bien Común de la Nación en sentido amplio  podrá vivir en Paz Social y no como un mecanismo aceitado de acrecentar y conservar el poder detentado por una minoría parasitaria.  Es decir, las desviaciones y abusos del poder y sus consecuentes conflictos son mas “difíciles” si todos los sectores de la comunidad se hallan bien representados, ya que participan de las decisiones quienes en gran parte sufrirán o gozarán de sus consecuencias, y no que un citadino vanidoso decida sobre el trabajo del labrador o sobre el fruto del obrero sin ninguna experiencia ni conexión con dichas actividades.  Claro está, que si en teoría tendríamos un gobierno “perfecto” cualquier modelo funciona.  Aristóteles en su “Política”, al tratar sobre la relación entre la ley y el gobierno, nos dice: “ Sólo diré que las leyes son de toda necesidad lo que son los gobiernos: malas o buenas, justas o inicuas, según que ellos son lo uno o lo otro.  Por lo menos, es de toda evidencia que las leyes deben hacer relación al Estado, y una vez admitido esto, no es menos evidente que las leyes son necesariamente buenas en los gobiernos puros y viciosas en los gobiernos corruptos.”
            En el perfeccionamiento de nuestras instituciones, algo realmente necesario, se debe tener en cuenta lo antedicho, pues en lo que a nuestra historia reciente respecta, la pretendida representación de los ciudadanos ha dado muestras ya de agotamiento producto de una creciente debilidad, con esquemas anquilosados y estructuras teóricas que funcionan en el papel ha resultado lo que sabiamente expresaba el estagirita “de un bien falso, un mal verdadero”(ob. cit.).  La tan mentada “reforma política”, mitificada, usufrutuada mas nunca realizada, deberá revisar como mínimo, la composición de las cámaras y la integración de los municipios, de modo que cada sector de la sociedad esté en los hechos representado como tal y participe en las decisiones que lo afectarán o lo beneficiarán.