Ellos nos conducen

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El Libertador y el Restaurador

viernes, 1 de noviembre de 2013

El Fútbol y la Sociedad

EL LUCERO  

Pensamiento Nacional 

  LOS OTROS DESCENSOS II 

En estos días vemos cómo surgen las analogías entre la difícil situación del Club Atlético Independiente y la situación de la República Argentina y son correctas y oportunas. Y es por ello que los argentinos deberíamos preguntarnos ¿Sucede algo similar en otros ámbitos de la vida nacional? ¿es la situación del fútbol un síntoma mas de la decadencia que aflige a la sociedad argentina? El fútbol argentino está hace un tiempo infestado de la politiquería que ya fagocitó, también hace un tiempo, los sucesivos gobiernos tanto nacionales, provinciales y municipales, dicha infección consiste en que haya una recua de “dirigentes” (que no se sabe a quien dirigen ni mucho menos a donde) que sólo sirven para ganar elecciones y luego las arcas del pobre club sólo conocen deudas. Obvio que hay clubes y dirigentes que no caen en eso, pero son los menos. Dicha politiquería no está sola, pues va acompañada de una hinchada que como fiel espejo de las masas electorales, posee un fugaz frenesí que los lleva del insulto al vitoreo y viceversa en minutos. Bastan dos o tres derrotas consecutivas para que se quiera “colgar” al técnico del furibundo patíbulo vocinglero. El reciente descenso al “Nacional B” del “Rojo”, no sorprendió, pero sí impactó en el mundo futbolero, pues era uno de los “grandes” que no había descendido nunca. Independiente ganó 14 campeonatos locales. Además se consagró 2 veces campeón en el amateurismo. Ha conquistado 16 títulos internacionales oficiales para la Conmebol , posicionándose como uno de los clubes más ganadores del mundo. Históricamente el "Rojo" siempre fue reconocido como "Rey De Copas", siendo el club argentino, Sudamericano y del mundo con más logros internacionales durante décadas, siendo famoso y respetado en todo el mundo. Su última conquista fue la Copa Sudamericana 2010, que además es la última copa internacional conseguida por un equipo argentino. Independiente es el máximo campeón de la Copa Libertadores de América, el torneo de clubes más importante del continente, con siete trofeos, siendo además: el único tetracampeón consecutivo. Ganó también tres Copas Interamericanas, dos Supercopas, una Recopa, una Copa Sudamericana y dos Copas Intercontinentales en 1973 y 1984. Sin bien, en los últimos años fue superado por el Club Atlético Boca Juniors con 18 títulos internacionales, su título de “rey de copas” hoy adquiere ribetes místicos. Ahora bien, retomando el análisis, ¿Qué fue lo que destacó a Independiente durante muchos años? Justamente el ser uno de los clubes mas laureados internacionalmente, y he ahí la similitud con la Argentina. Nuestro país pasó de ser reconocido mundialmente como el “granero del mundo”, no solamente ya no lo es, sino que perdió posiciones en mercados tradicionales. En un artículo del “The New York Times” del 15/06 describe esta situación: "Argentina, sede de los famosos restaurantes que sirven parrillas colmadas bandejas de solomillo, chuletas y morcillas, ha caído de su pedestal como el mayor consumidor mundial de carne vacuna…En el mismo se señala cómo vecinos más pequeños, como Paraguay y Uruguay están dejando a la sombra a la Argentina, conocida hasta no hace mucho como "reina de la carne". Además, la publicación estadounidense señaló otro de los aspectos que ratifica el ocaso del "bife argentino" es el derrumbe de las exportaciones: hace diez años, las ventas albicelestes duplicaban cómodamente a las del país ahora comandado por José "Pepe" Mujica y estaban "a tiro" de las brasileñas. Sin embargo, desde ese tercer puesto como mayor exportador mundial, comenzó el derrumbe. Así las cosas, actualmente el país se ubica en el escalón número 11 del ranking global, con envíos un 71% más bajos que hace diez años. Así, la Argentina actualmente ocupa la misma posición que una década atrás ostentaba un país con muy poca historia agropecuaria: Nicaragua.” (Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/163107-The-New-York-Times-asegura-que-la-Argentina-perdi-su-trono-como-reina-de-la-carne). Lo que tiene de peligroso y malo el fútbol argentino es justamente que cada vez se parezca mas a las iracundas reyertas, negociados y manipulaciones en las que reincide la partidocracia. Uno de los aspectos en los que ya la similitud deja paso a la identidad, es que, así como la hinchada contempla sin poder hacer nada un partido, jugado por jugadores que en muchos casos ganan mas que lo que cualquier trabajador o profesional pueda ganar en su vida, que sueñan con poder irse a Europa, también la masa electoral participa en un convite en el que siempre es “convidado de piedra”, ya que nunca gana, siempre pierde; y lo peor, es que son ambientes hostiles y corruptos, que excluyen al “hombre de a pie”, al mal llamado “ciudadano común”, puesto que es peligroso (aunque hay afortunadamente excepciones) que una familia completa pueda asistir tranquila a la cancha, así también, está excluida de la política, pues pareciera que los partidos impiden (explícita o implícitamente) que surja o participe en ellos la gente sana y trabajadora, imponiéndose los figurones de siempre (sin formación ni militancia) haciendo de la política su exclusivo ambiente, trastocándolo en sus fines y perturbándolo. Aunque también cabe destacar, la mayoría percibe al fútbol y a la política (cosa pública) con ópticas diferentes (aún dándose las similitudes antes descriptas) y a veces con puntos de vista contrapuestos; cuando la persona “hace de hincha” suele tener un sentido común que no utiliza cuando aprecia o razona otras cuestiones. Ellos es así, por el fanatismo o por simple error y/o confusión acerca de que es prioritario y que no; ejemplo de ello, fue en el año 1982 en el que, lamentablemente, muchos argentinos se preocuparon mas por el mundial que por la guerra de Malvinas; o se respetan mas los colores de un club de fútbol que los símbolos patrios; o si el patrimonio del club o su desempeño deportivo está seriamente comprometido se movilizan y tratan de remediar de alguna manera la situación o por lo menos lo intentan, en cambio, se reacciona distinto cuando se trata de las cuestiones del país, ya que solo se responde con indiferencia o frivolidad. Así como todo quehacer humano puede descomponerse, también puede remediarse; no se trata de adoptar “soluciones” que no solucionan nada, como aquélla prohibición de concurrir al estadio a la parcialidad visitante (“La Asociación del Fútbol Argentino y el Gobierno Nacional han decidido conjuntamente que las próximas dos fechas del Fútbol Argentino –Torneo Final 2013-- se jueguen sin la asistencia del público visitante. Esta medida abarca a todas las categorías del Fútbol Argentino”, publicó la entidad rectora del fútbol argentino en un escueto comunicado.) o la pluralidad de leyes de ética pública que no logran evitar los desfalcos. La solución pasa por restaurar los valores que tuvimos como pueblo y que, esperemos, solo se trate que los olvidamos y no que los perdimos (“Dinero perdido, poco perdido, Honor perdido, mucho perdido, Valor perdido, todo perdido” -- Jack Vance), que no seamos mas hinchada ni masa, sino público y pueblo, y que como tales, actuemos en forma honrada y leal, a paso firme, en todos los quehaceres de la vida nacional, desde la política hasta la cancha. La realidad, una vez mas, nos enseña, sepamos nosotros aprender.

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