Ellos nos conducen

Ellos nos conducen
El Libertador y el Restaurador

martes, 23 de diciembre de 2014

FEDERALISMO Y AMERICANISMO

EL      LUCERO
Pensamiento Nacional

FELIPE VARELA Y JUAN MANUEL DE ROSAS: FEDERALISMO Y AMERICANISMO

 

            Cierta corriente del revisionismo histórico confrontó a los caudillos riojanos con el Restaurador General Don Juan Manuel de Rosas, las mismas sólo son versiones sesgadas  fundadas en un localismo mal entendido, además de no comprender el contexto histórico en el que se desenvolvieron los acontecimientos.  Ello sucedió con Facundo Quiroga, Angel Vicente “Chacho” Peñaloza, pero especialmente es en Felipe Varela donde se puede apreciar las coincidencias e ideales comunes entre éste y Juan Manuel.  El General Felipe Varela, que puede ser considerado como el último caudillo, de esta zona del país por lo menos, reúne en sí, cualidades de sus predecesores, es decir, el Federalismo, del cual Facundo fue uno de sus máximos referentes junto a Artigas, y luego el Chacho Peñaloza; y el Americanismo, que Varela defendió tanto en sus proclamas como en los campos de batalla.   La tenaz resistencia del interior a la Guerra al Paraguay (Triple Alianza) reconocería en el caudillo nacido en Huaycama su mas férreo enemigo; mientras Don Juan Manuel desde Southampton no ocultaría su adhesión al Paraguay de Solano López como mas adelante veremos.

            La primer Triple Alianza que atacó a la Patria, se gestó en el “pronunciamiento” del General Justo José de Urquiza del 1 de mayo de 1851 incluyó la firma de un Tratado entre las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Uruguay y Brasil, con el solo objetivo de derrocar al Restaurador General Don Juan Manuel de Rosas y estatizando la deuda que por dicho tratado se asumía, lo que desembocaría en la batalla de Caseros (3 de febrero de 1852) combatiendo el “Ejército Grande” de Urquiza (compuesto por tropas entrerrianas-correntinas,  del Imperio del Brasil - con 3.000 mercenarios europeos a sus órdenes- y uruguayas) contra el Ejército Federal Argentino integrado por valientes y patriotas. 

            Una íntima vinculación existe entre el Pronunciamiento de Urquiza y el Tratado de la Triple Alianza de 1865 (además que da la casualidad que ambos comparten la fecha: el 1 de mayo), y por lo tanto, la segunda de su tipo, pues persiguieron el mismo objetivo y sus actores son los mismos, además de mediar cercanía cronológica.  Detrás de la expansión del Imperio del Brasil encontramos a Ireneo Evangelista de Souza, Barón de Mauá, titular de la casa “Carruthers y Cía.”, que era propiedad del comerciante inglés Richard Carruthers, la misma que a su vez estaba ligada a Rothschild (la misma banca que financió la Revolución Rusa de 1917), posteriormente se fundaría el Banco Mauá con agencias en todo el Imperio y filiales en Nueva York, Londres, Manchester, Montevideo, Rosario y Buenos Aires.  No es posible entender la raíz de esta cuestión si se desconoce la actuación y la decisiva gravitación de este personaje, ya que en sus bolsillos se halla la causa de la hegemonía del Imperio del Brasil en la cuenca del Plata (Argentina, Uruguay y Paraguay), desde Caseros a Cerro Corá, desde 1852 hasta 1870; de más está decir que dicha hegemonía implicó simétricamente la ruina de Argentina, Uruguay y Paraguay, y cuyas consecuencias  se pueden apreciar hasta el día de hoy.   Fue Ireneo de Souza el que contribuyó con el dinero que Pedro II (emperador del Brasil) pagó al General Justo José de Urquiza para que surja en él la “preocupación” y desvelo por una constitución escrita.   Brasil veía en la Confederación Argentina gobernada por el Restaurador Gral. Don Juan Manuel de Rosas su mas peligroso rival en la política sudamericana; en realidad los verdaderos actores que querían destruir a esa Digna y Próspera Argentina era Gran Bretaña ( ENEMIGO eterno de la Nación Argentina), que como no pudo prevalecer por la armas en el Combate de Vuelta de Obligado (20 de noviembre de 1845, cuando invadió nuestros ríos interiores junto con Francia  aplicándonos simultáneamente un feroz bloqueo), lo hizo luego, a través de sus esbirros financieros (Rothschild), y utilizando al Imperio del Brasil como vehículo de sus intereses.

            Una vez reducida la Confederación Argentina a un reducto de anarquía, el Imperio y su banquero ocupan de nuevo a sus mas fieles servidores, Justo José de Urquiza y a Bartolomé Mitre.  Esta vez el enemigo era el Paraguay del Mariscal Francisco Solano López, que gobernaba a la única Patria independiente y pujante de estas latitudes.   En efecto intervienen nuevamente el oro inglés, pero acuñado en portugués, para que Urquiza haga sus negocios y Mitre aliste a su Ejército con “voluntarios” traídos con cadenas desde el interior; en ese contexto se producen los levantamientos de las montoneras, conducidas por el Chacho Peñaloza y Felipe Varela, éste último protagonizaría la penúltima batalla (Pozo de Vargas, 10 de abril de 1867) de su cruzada americanista y federal, luego vendría la toma de Salta (octubre de 1867) y su último revés en Pastos Grandes el 12 de enero de 1869.

            Fue lamentable el desencuentro histórico y político entre el Gral. Felipe Varela y el Restaurador Gral. Juan Manuel de Rosas que “no quiso reconocer las segregaciones de las antiguas provincias argentinas, de Montevideo, del Paraguay, de Bolivia” y “tendió a la reconstrucción de la nacionalidad argentina, dentro del molde histórico del Virreynato” (“La época de Rosas”—Ernesto Quesada citado en “Nuestro Ser Nacional en peligro”, Federico Ibarguren), ello demuestra “su empecinamiento por una América latina grande, gigante, inexpugnable.  No la soñó por porteñismo, por vanidad de estanciero rico, sino que la buscó para el bien de todos.  No aceptó el paraguayismo, ni el uruguayismo, ni el bolivianismo….ni tampoco el argentinismo.  Se sintió americano.  Habló en americano.  Soñó con América como unidad, sin privilegios, sin humillaciones.  No quiso derramar sangre, sino que buscó la unión natural de los pueblos.  Si luchó, es porque las fuerzas imperialistas se propusieron la guerra.  No se hacía ilusiones de los frutos conquistados por aquéllos generales especializados en derrotas, por los ideólogos instruidos en el crimen, por los economistas doctorados en la entrega, como para pretender la solidaridad de las provincias maltratadas.” (“Cartas a un joven rosista”, pág. 203, Elías Giménez Vega – Luis Lasserre y Cia. S.A. Editores – Buenos Aires 1970.).  Ahora bien, veamos la Proclama del Quijote de los Andes: “¡Argentinos! El pabellón de mayo que radiante de gloria flameó victorioso desde los Andes hasta Ayacucho, y que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas y febrinas manos del caudillo Mitre, ha sido cobardemente arrastrado por los fangales de Estero Bellaco, Tuyuty, Curuzú y Curupayty. Nuestra Nación, tan feliz en antecedentes, tan grande en poder, tan rica en porvenir, tan engalanada en glorias, ha sido humillada como una esclava, quedando empeñada en más de cien millones y comprometido su alto nombre a la vez que sus grandes destinos por el bárbaro capricho de aquel mismo porteño, que después de la derrota de Cepeda lagrimeando juró respetarla. 

 Tal es el odio que aquellos fratricidas porteños tienen a los provincianos, que muchos de nuestros pueblos han sido desolados, saqueados y asesinados por los aleves puñales de los degolladores de oficio: Sarmiento, Sandes, Paunero, Campos, Irrazával y otros varios dignos de Mitre.

 ¡Basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón, sin conciencia! ¡Cincuenta mil víctimas inmoladas sin causa justificable dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos y que es tiempo de contener! 

 ¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores de la Patria! ¡Abajo los mercaderes de las cruces de Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre argentina y oriental! 

 Nuestro programa es la práctica estricta de la constitución jurada, del orden común, la paz y la amistad con el Paraguay, y la unión con las demás repúblicas americanas. 

 ¡Compatriotas nacionalistas! El campo de la lid nos mostrará el enemigo. Allí los invita a recoger los laureles del triunfo o la muerte, vuestro jefe y amigo”. FELIPE VARELA (“La Guerra del Paraguay y las montoneras argentinas”, José Maria Rosa, pág 261—Peña Lillo Editor).

Se puede apreciar como ambos, Rosas y Varela, expresaron el Americanismo, que en realidad es un Federalismo continental como también lo pregonara El Gral. José Gervacio Artigas, llamado también el “Protector de los Pueblos Libres”.  El enfrentamiento entre unitarios y federales, hizo que Varela, también como el Chacho, luchara en la Coalición del Norte (1840-41), una artimaña mas, del unitarismo; organizada por la “Comisión argentina” (unitarios emigrados de Montevideo), financiada por los franceses y liderada por Lavalle, el fusilador de Dorrego.  Seguramente Varela y el Chacho, actuaron de buena fe, su error fue la ingenuidad, ingenuidad que lo haría tropezar nuevamente al primero al esperar que Urquiza se revelase contra Mitre cuando la guerra al Paraguay.  

Tanto Rosas como Solano López eran sinónimo de Soberanía Nacional, fueron combatidos por los mismos, los que pretendían que en vez de Patrias en Sudamérica, haya países desangrados, hundidos en la miseria y aturdidos de utopías.  La afinidad entre ambos queda patentizada en el testamento de Don Juan Manuel, disponiendo el 17 de febrero de 1869: “Su Excelencia el Generalísimo Capitán Gral. Don José de San Martín me honró con la siguiente manda: “La espada que me acompañó en toda la guerra de la independencia será entregada al General Rosas por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de la Patria”.  Y yo, Juan Manuel de Rosas, a su ejemplo, dispongo que mi albacea entregue a su Excelencia el Señor gran Mariscal, Presidente de la República del Paraguay y Generalísimo de sus ejércitos, la espada diplomática y militar que me acompañó durante me fue posible sostener esos derechos, por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de su Patria”. (“Alianza para la muerte”, pág. 95, Vidal Mario – Resistencia, Chaco 2005); es decir, Felipe Varela alzó en armas al interior en contra de la guerra al Mariscal López, y Rosas lo reconoció como digno continuador de la gesta libertadora.

Con eso quedó todo dicho, hubo y HAY una línea LIBERTADORA que es San Martín-Juan Manuel de Rosas-Francisco Solano López, el mismo sable para una misma Causa.  

 

 

 

 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

1974 -- 40° ANIVERSARIO DE UN HITO: LA INSTALACIÓN DEL GOBIERNO NACIONAL EN LA ANTÁRTIDA ARGENTINA -- 2014

 
EL  LUCERO
 
Pensamiento Nacional
 
 
El 10 de diciembre de 1974 la Señora Presidente de la Nación Doña María Estela Martínez de Perón hizo una demostración de inquebrantable afirmación de decisión y soberanía al instalar por un día en la Base Aérea Vicecomodoro Marambio el Gobierno Nacional.  Este acto es una prueba de la irrenunciable afirmación del derecho antártico sobre 965.314 km2 de superficie continental y 4.159 km2 de superficie insular. 
Expresó la Señora Presidente: “También es mi permanente deseo como Presidente de la Nación y con la presencia de altas autoridades del Gobierno y de las Fuerzas Armadas que me acompañan, dejar nuevo y fehaciente testimonio ante el mundo, de la indoblegable voluntad nacional de ejercer la soberanía sobre el sector antártico, que la República Argentina proclama y reivindica como de su legítima pertenencia, fundamentada en incuestionables derechos”
Mas allá de cualquier opinión que se tenga sobre el gobierno de la Señora María Estela Martínez de Perón, de ese gesto de indudable afirmación soberana nos beneficiaremos como Nación, ya que fue la UNICA Jefe de Estado en pisar la Antártida; y los argentinos debemos comprender de una vez y para siempre que la Patria se prolonga desde la Quiaca hasta el Polo Sur y desde los Andes hasta Grytviken (Islas Georgias).  
            Cabe destacar, que durante el Virreynato del Rio de la Plata, tanto la Antártida argentina como también las islas Malvinas integraban la Gobernación-Intendencia de Buenos Aires; luego de la Revolución de Mayo de 1810, ya durante los gobiernos patrios, el 10 de junio de 1829 el gobierno de Buenos Aires dicta el Decreto de creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, el cual expresa: “Cuando por la gloriosa revolución de 25 de mayo de 1810 se separaron estas provincias de la dominación de la Metrópoli, la España tenía una posesión material de las Islas Malvinas y de todas las demás que rodean el cabo de Hornos, incluso las que se conoce bajo la denominación de Tierra del Fuego, hallándose justificada aquella posesión por el derecho de primer ocupante, por el consentimiento de las principales potencias marítimas de Europa, y por la adyacencia de estas islas al continente que formaba el Virreinato de Buenos Aires, de cuyo gobierno dependían.  Por esta razón habiendo entrado el Gobierno de la República en la sucesión de todos los derechos que tenía sobre estas provincias la antigua Metrópoli y de que gozaban sus virreyes ha seguido ejerciendo actos de dominio en dichas islas, sus puertos y costas; a pesar de que las circunstancias no han permitido hasta ahora dar a aquella parte del territorio de la República la atención y cuidados que su importancia exige.
Pero siendo necesario no demorar por más tiempo las medidas que puedan poner a cubierto los derechos de la República haciéndole al mismo tiempo gozar de las ventajas que pueden dar los productos de aquellas islas y asegurando la protección debida a su población, el Gobierno ha acordado y decreta:
Artículo 1°: Las islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el mar Atlántico serán regidas por un comandante político y militar nombrado inmediatamente por el Gobierno de la República.
Artículo 2°: La residencia del comandante político y militar será en la isla de la Soledad y en ella se establecerá una batería bajo el pabellón de la República.
Artículo 3°: El comandante político y militar hará observar por la población de dichas islas, las leyes de la República y cuidará en sus costas de la ejecución de los reglamentos sobre pesca de anfibios.
Articulo 4°: Comuníquese y publíquese.
 
Firmado: Martín Rodríguez, Salvador M. del Carril”. (“Las islas Malvinas, Soberanía Argentina – Antecedentes – Gestiones Diplomáticas”, Ezequiel Federico Pereyra – Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires 1969).  Si bien el decreto se refería a las Malvinas y a otras islas del Atlántico Sur, también afianzaba la Soberanía argentina y su efectiva ocupación en la zona austral y polar, por pertenecer dichas islas y la Antártida a la misma área geopolítica.
Mediante ley  23.775/90, el otrora Territorio Nacional se convirtió en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, la provincia mas importante, y mas estratégica, y también, la mas despoblada del País.

domingo, 16 de febrero de 2014

16 de Febrero -- 179° Aniversario del asesinato del Brigadier General Don Juan Facundo Quiroga



EL      LUCERO
Pensamiento Nacional


JUAN FACUNDO QUIROGA


Facundo es hijo de César.  Recordad su expresiva fisonomía romana y sabed que César ocupó largo tiempo la España ulterior.
No lleva laticlavia; poncho lleva.  No lo ajusta el desceñido cinturón que preocupaba a Sila, sino el tirador recamado de monedas: ambos la lanza.  Y si César es prodigioso en el caballo, ¿Quién aventaja a Facundo en el caballo y las armas? (“Juan Facundo Quiroga”, David Peña – Emecé Editores 1999)

            Héroe como pocos el Brigadier General Don Juan Facundo Quiroga, o simplemente Facundo, pues ya su nombre es suficiente, en su nombre caben mil combates, desvelos, lanzas que aventajan amaneceres y galopes que vencen la noche.  Por eso Facundo es mas que sus victorias y derrotas, mas que su célebre caballo “Moro”, mas que sus patillas.
            ¿Qué sería de la historia de la Patria sin Facundo? Hubiera quedado un vacío que no podría explicar los secretos de la tierra cuando combate o sin los triunfos de las montoneras invencibles.  El estuvo mucho mas allá de la lucha entre unitarios y federales, así lo manifestó en una carta al General Don Juan Manuel de Rosas el 12 de enero de 1832 : “……yo no soy federal, soy unitario por convencimiento; pero sí con la diferencia de que mi opinión es muy humilde y que yo respeto demasiado la de los pueblos constantemente pronunciada por el sistema Federal; por cuya causa he combatido con constancia contra los que han querido hacer prevalecer por las bayonetas la opinión a que yo pertenezco, sofocando la general de la República; y siendo esto así, como efectivamente lo es, ¿cómo podré yo darle mi parecer en un asunto en que por las razones que llevo expuestas necesito explorar a fondo la opinión de las provincias, de las que jamás me he separado, sin embargo, de ser opuesta a la de mi individuo? Aguarde pues un momento, me informaré y sabré cuál es el sentimiento o parecer de los pueblos y entonces se lo comunicaré, puesto que es justo que ellos obren con plena libertad, porque todo lo que se quiera, o pretenda en contrario, será violentarlos, y aun cuando se consiguiese por el momento lo que se quiera, no tendría consistencia, porque nadie duda de todo lo que se hace por la fuerza o arrastrado de un influjo no puede tener duración siempre que sea contra el sentimiento general de los pueblos…..”(“Facundo”, Pedro De Paoli – Editorial Plus Ultra, Buenos Aires 1974); que gran lección política que muestra Facundo, el anteponer a sus convicciones personales el pensamiento del Pueblo.  Mérito es lo que sobra en este gran argentino nacido en La Rioja, el gobierno de Buenos Aires lo declaró “Benemérito de la Patria” por sus auxilios prestados al Ejército de Los Andes según lo publicó la “Gazeta de Buenos Aires el 31 de enero de 1818, auxilios materiales que salían de su propia fortuna familiar, la abnegación, la generosidad y el patriotismo  eran cualidades que distinguían al “Tigre de los Llanos”.   Hasta el mismísimo Padre de la Patria le tenía una gran estima, el 3 de mayo de 1823 le escribe: “Sé que es Ud. un buen patriota y un hombre de coraje: estas dos circunstancias me han decidido a escribirle lleno de toda confianza y sin más objeto que el del bien general.
Sé que está Ud. próximo a batirse con el Gobernador de La Rioja: yo ignoro los motivos de ese rompimiento, lo mismo que cuál de los partidos es el que tiene la justicia: sólo me ciño a lo principal , a la sangre americana que se va a verter, al crédito de nuestra revolución Santa y a las consecuencias fatales que la libertad de nuestro país va experimentar, ahora más que nunca, cuando los contrastes de nuestros ejércitos exigen imperiosamente una unión íntima si es que queremos ser verdaderamente libres.…”; el 26 de diciembre de 1823: “…..He apreciado y aprecio a Ud. por su patriotismo y buen modo de conducirse, y porque Ud. me ha manifestado una completa deferencia a la parte que como simple particular tomé en las desavenencias de La Rioja, sin otro objeto que el de evitar se derrame la sangre Americana. Yo marcho a Inglaterra, con el objeto de llevar a mi hija y ponedla en un Colegio, mi regreso será pronto, pero si en el ínterin se le ofrece algo en aquel destino tendrá una satisfacción en servirlo su amigo y paisano.”  Pues el General San Martín le había manifestado al General Quiroga su preocupación por su enfrentamiento con el gobernador de La Rioja, Miguel Dávila, y en la segunda le reconoce su magnanimidad con el vencido.
            Típico caudillo Hispánico y Católico, cuyo pendón “RELIGIÓN O MUERTE” (erigido por indicación del Presbítero Doctor Pedro Ignacio de Castro Barros quien visitaba la casa de  Facundo frecuentemente) resumía la encrucijada en la que se encontraba la Argentina en los tiempos de Rivadavia, cuyo gobierno títere de la “River Plate Minning Association”, la “River Plate Agricultural Association” y la logia masónica  “Los Caballeros de América” ponía en serio peligro la integridad territorial de la Patria y el patrimonio material y espiritual de la Nación.
            Por haber servido siempre a Dios y a la Patria, fue envuelto en calumnias y falsedades que llegaron hasta nuestros días con el sólo y mezquino propósito de opacar su figura.  Se repiten millones de veces los mitos acerca de la ignorancia de los caudillos en general, pero se oculta que “la familia Quiroga fundó escuelas públicas en San Antonio, Ñoquebes y Atiles, también fundaron una Iglesia en cada de esos lugares, incluso el mismo Chacho  fundaría una escuela en su pueblo de Guaja” (Ob. Cit.).
            Las maniobras arteras tendientes a desprestigiar a Facundo ya habían comenzado estando él con vida, no obstante habiendo preferido ignorarlas, por “una cierta dignidad, que no debe confundirse con el orgullo, y el convencimiento de no haber dado motivo a las imputaciones que se me dirigían, contribuían a acreditarla”, replica varios cargos contra él publicados en “La Aurora” de Córdoba, cuyos autores eran Nicolás Dávila, José Patricio del Moral y Gaspar Villafañe, esos cargos eran principalmente arbitrariedad, crueldad y codicia; Facundo publica su impecable defensa en la “Imprenta Republicana” el 2 de febrero de 1831, redactada con estilo haciendo un uso excelente del lenguaje, hay unas líneas que merecen ser destacadas: “….No es por primera vez que la calumnia persigue a un hombre público y, se empeña en entregarlo al odio de sus conciudadanos.  En tiempos borrascosos sobre todo, cuando se rompen los vínculos sociales y se borra hasta el recuerdo de los sentimientos de Honor, de Justicia y de Patriotismo, es muy fácil caer bajo los golpes de algún enemigo despreciable, o de algún obscuro libelista…..Trabájase en extraviar la opinión de los contemporáneos pero no será tan fácil sorprender el juicio de la posteridad.  Ante ese tribunal terrible, pero imparcial, sólo los hechos hablan y puedo invocarlos con confianza.”(“Juan Facundo Quiroga”, Dr. Elías Octavio Ocampo – Ed. Canguro S.R.L., La Rioja – 1999.   Cabe realizar un modesto homenaje al autor mencionado, que fue médico sanitarista que estuvo al frente de la “Dirección Regional de Defensa Antipalúdica de la Nación, y cuya labor fue reconocida por Resolución N° 540/62 del Ministerio de Acción Social y Salud Pública de la Nación por los “importantes servicios prestados en ese Ministerio a través de 33 años ininterrumpidos, lapso mediante el cual cumplió una acción sanitaria de honda gravitación para concretar la erradicación del paludismo”; larga digresión, pero  corresponde elevar votos de Gratitud  y Honor a un gran riojano como fue el Dr. Elías Octavio Ocampo --1896-1975).
            Aquél 16 de febrero de 1835 en Barranca Yaco caía asesinado el Tigre de los Llanos que venía justamente de ser mediador designado por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Maza, en virtud de la guerra entre las provincias de Salta y Tucumán.  Finalmente el 6 de febrero de 1835 en Santiago del Estero se firma el Tratado de Paz entre los Gobiernos de Salta, Tucumán y Santiago.  Y que lo complementa el último documento de Facundo Quiroga, que, si bien se refiere a dichas provincias, es un mensaje a la historia, a toda la Nación, pues en él expresa que dichos gobiernos “consagrarán todo su conato en trabajar por el bien de sus conciudadanos, en extinguir para siempre el fuego de la discordia, y en consolidar los sentimientos de una paz perpetua.” (Ob. cit.).
           

sábado, 25 de enero de 2014

ENERO 2014 -- PARTIDOCRACIA



EL      LUCERO
Pensamiento Nacional

MAS PARTIDOCRACIA, MENOS PATRIA

            Es mérito del Reino Unido que la Argentina haya conquistado un gobierno democrático después de la guerra de las Malvinas, en junio de 1982” (Margaret Thatcher, 16/01/1987); ¿se puede agregar algo a eso?, o quizás si se le puede agregar a renglón seguido la tenebrosa frase de Raúl Ricardo Alfonsín: “…..pienso que el secreto de la democracia es aguantar a los malos gobiernos.” (Revista Gente, 12/08/1982, pág. 65).
Vaya si no! Si eso lo hubiera dicho en el acto en la avenida 9 de julio en vez de recitar el Preámbulo….; pero no estaba todo dicho, pues otro presidente, Eduardo Duhalde confesó que la Argentina es un país con todas las potencialidades para ser muy importante, pero tiene “una dirigencia de mierda” dentro de la cual naturalmente me incluyo (noviembre 2000), ahora bien, ante estas palabras ¿Qué hicimos como Pueblo?
            Estamos mal pero vamos bien.  Es la frase que resurge como miasma del pasado, pues si hay problemas de energía eléctrica, no es inoperancia, falta de inversión, imprevisión, es porque la gente está tan bien que consume mucha energía, o si como consecuencia de ello se descomponen los alimentos es porque “tienen el freezer lleno”.  Mientras el autor de la pícara frase se va de vacaciones a Punta del Este porque “no hay problemas”, mientras que “en la Argentina es problemático salir, porque la delincuencia está muy activa” y “por cualquier pavada matan a la gente….los argentinos siempre elegimos Punta del Este porque es lindo y acá no hay problemas. Aunque a veces también voy a Brasil” (http://www.cronista.com/economiapolitica/-Menem-de-vacaciones-en-Punta-del-Este-se-queja-de-la-delincuencia-en-Argentina-20140110-0081.html) ¿cree el señor ex presidente que no tiene una cuota de responsabilidad por ello al haber gobernado el país 10 años y 6 meses? Pero a estas salidas y dichos nos tiene acostumbrados el personaje en cuestión, quien, recordemos, en ocasión del riesgo de  ser detenido en el año 2001 por la causa de contrabando de armas, expresó “en cadenas pero en mi Patria”, adaptado a la fecha, sería “de vacaciones aunque no sea en mi Patria”.
            Mudanzas.  Ha vuelto a escena  el viejo proyecto de mudar la capital de la República.  En realidad no es una idea ni mala ni buena en si misma, depende de cómo se lo plantea y cuál es su trasfondo.  Será buena si es una consecuencia y/o efecto de una geopolítica y visión estratégica nacional, pues tenemos como ejemplo a nuestro vecino Brasil:  “La Prensa del 9 de octubre de 1957 nos informa que la instalación definitiva del gobierno federal en su nuevo asiento se hará a principios de 1959.  El presidente Kubitschek ha manifestado que el último año de su período de gobierno lo ejercerá desde allí.  Brasilia es como la síntesis de una política nacional: país costero, en formación puntiforme…apretado contra la costa por cordilleras y con sus centros iniciales sólo conectados por mar, ha marchado permanentemente al sur y al oeste.  Ya se ha visto cómo se detuvo su marcha hacia el sur con la creación de la República Oriental como Estado tapón.  Fue obra de Gran Bretaña este “algodón entre dos cristales”; no llegó al Rio de la Plata, adonde iba como conquistador, pero hizo su algodón con un riñón de nuestro territorio.” (Arturo Jauretche, “Ejército y Política” – Peña Lillo Editor SRL – Buenos Aires 1976).  Vemos cómo Brasil al establecer su nueva capital, no improvisó nada, es la consolidación de sus objetivos nacionales de expansión, así, Brasilia habrá sido fundada en la década del 50 del siglo XX pero es el fruto de una concepción del siglo XVIII y que se va perfilando en el auge del Imperio del Brasil con los Braganza en el siglo XIX, especialmente desde Caseros, 1852 hasta la Guerra de la Triple Alianza1865-70.  Será una mala medida si, como parece ser en este caso, es sólo una bomba de humo para distraer sólo un poco, pues la acuciante realidad argentina ya no se la puede ocultar con ningún slogan, propaganda ni avisos rimbombantes.  Es un denominador común de la partidocracia fraguar planes y obras faraónicas (ninguna se realiza) pero que sirven para “ir tirando”, para “oxigenar” gestiones desastrosas, así fue el primer proyecto de traslado de la Capital a Viedma—Carmen de Patagones (el cual sólo promovió la especulación inmobiliaria), lo fueron en el gobierno de Menem la “aeroisla” (donde iba a funcionar el aeroparque de Buenos Aires en una isla artificial sobre el Rio de la Plata) y el puente a Colonia, etc, el ridículo quedaba en evidencia al contrastar esos delirios con el desmantelamiento del ferrocarril, sólo por dar un ejemplo, o concesionarios de autopistas que cobraban peaje antes de que exista la autopista; dejando la década del “primer mundo”, si pasamos a la “década ganada”, tenemos el tren bala, el préstamo hipotecario para inquilinos, el “Tren de los Pueblos Libres” que sólo hizo un par de viajes (Pilar –Pcia de Buenos Aires – Paso de los Toros, Uruguay), y un largo etcétera donde cada uno puede agregar toda obra imprescindible o básica que se pudo haber hecho con los cientos de miles de millones de dólares ingresados al país en dicha década, u otras obras, que, realizadas, pero que debieron estar hechas hace 20 años como mínimo, por ejemplo, la autovía Córdoba—Rosario.
            Vemos cómo mudar la capital no solucionará nada si sigue habiendo la misma imprevisión y la inexplicable falta de políticas de estado en cuestiones demográficas, de defensa, seguridad, económica y financiera.
            Reiteramos, el régimen partidocrático surgió de una DERROTA NACIONAL, y cada gobierno legitimó y consolidó  su institucionalización a través de: Gobierno de Alfonsín (alias “Primavera democrática”), legitimó la deuda externa fraudulenta, ilegal e ilegítima del Proceso de Reorganización Nacional (con el esquema absurdo de “represión ilegal-deuda legal” ¿!) perdiéndose una oportunidad histórica; Gobierno de Menem (alias “Primer Mundo”): Plan Bonex, Plan Brady, renuncia de la Soberanía Política y Económica (Reforma del Estado y acuerdos con Gran Bretaña de Londres y Madrid),  y 54 Tratados de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (TPPI) que nos someten al CIADI que impiden el pleno desarrollo de la industria nacional y que permiten la libre remesa de ganancias (“fuga de divisas”) al exterior sin ninguna condición ni requisito ; Gobierno de De la Rúa, impuestazo, descuento del 13 % a sueldos y jubilaciones y confiscaciones de ahorros; Gobierno de Eduardo Duhalde, derogación de la ley de subversión económica a pedido del FMI; Gobiernos Kirchner, Néstor y Cristina (alias “la década ganada”), descapitalización acelerada y alta extranjerización de la economía, o sea, consolidación de las políticas “neoliberales” de la década del ´90, desinversión, subsidios millonarios sin contraprestación, indefensión, inseguridad, miles de muertes evitables, soberbia, aislamiento de la realidad, etc, etc.
            Es cierto, “el secreto de la democracia está en aguantar malos gobiernos.”


Hasta que un día el paisano
Acabe con este infierno
Y haciendo suyo el gobierno
Con solo esta ley se rija:
¡es pa´todos la cobija
O es pa´todos el invierno!

(Fragmento “El Paso de los Libres” – Arturo Jauretche)